Javier Collado

Dobuss

La demócrata Lori Lightfoot fue elegida el martes por abrumadora mayoría alcaldesa de Chicago, la tercera ciudad más poblada de Estados Unidos, convirtiéndose en la primera mujer afroamericana y lesbiana en ocupar este cargo. “Hoy no solamente hemos hecho historia, sino que hemos iniciado un movimiento por el cambio“, dijo esta abogada de 56 años para celebrar su victoria en un hotel de la ciudad poco después de que la Junta Electoral la declarase ganadora con un 73,8% de los votos.

“Cuando comenzamos nuestra campaña, nadie confiaba en nuestras posibilidades. Ahora, mirad a dónde hemos llegado”, añadió la alcaldesa electa, que prometió poner “los intereses de todos los habitantes de la ciudad por encima de los intereses de unos pocos poderosos”. Lightfoot se enfrenta como alcaldesa a importantes problemas como las elevadas tasas de criminalidad, la brutalidad policial, la corrupción endémica, el déficit en las finanzas y la falta de recursos para la enseñanza pública.

Chicago registró 561 asesinatos en 2018, un centenar menos que el año anterior pero más que Nueva York y Los Ángeles, las dos ciudades más pobladas del país, juntas. Esas tasas de homicidios llevaron al presidente de EEUU, Donald Trump, a amenazar en 2017 con intervenir la ciudad con fuerzas federales para frenar lo que calificó de “carnicería”.

En las elecciones de este martes, Lightfoot se impuso a la también demócrata y afroamericana Toni Preckwinkle, presidenta del Partido Demócrata en Illinois, que obtuvo el 26,2% de los sufragios. “Este puede no ser el resultado que queríamos, pero aunque me decepcione, no estoy desanimada”, dijo Preckwinkle. “Esta es claramente una noche histórica, porque hasta no hace mucho, dos mujeres afroamericanas en una segunda vuelta a la Alcaldía habría sido impensable”, añadió.