Javier Collado

Dobuss

Laura Martínez, la dueña del animal, y una de las afectadas por el ataque de Castañeda, contó para el medio local Click2Houston, que el joven era un conocido de la familia y solía jugar con sus hijos desde que eran pequeños.

Un día antes de la fiesta de cumpleaños, Martínez tuvo una discusión con los padres de Castañeda, ya que acusaba al joven de haber entrado a su hogar la madrugada pasada, mientras todos se encontraban durmiendo, y robar joyas, ropa y dinero.

El 10 de marzo, un día después de la trifulca, el joven de 17 años apareció en la casa de la mujer durante la celebración y se le abalanzó encima para propinarle un puñetazo. No satisfecho con eso, sacó una pistola que llevaba escondida, apuntó a Laura Martínez y a sus hijos: Tyler Hollier, de 19 años y Valori Pace de 27.

En ese momento apareció Zero, el perro de raza Gran Pirineo de la familia, que se abalanzó contra Castañeda y le mordió en la mano impidiéndole disparar con precisión a sus víctimas. Sin embargo, el joven no tuvo piedad con el perro y acabó con su vida de dos disparos en el pecho y en la cabeza.

Otros balazos impactaron en los presentes: Laura Martínez recibió un disparo en la pierna derecha, Tyler en el tobillo y Valori en la espalda. «Si Castañeda hubiera podido tan solo apuntar a donde quería disparar, habríamos resultado seriamente heridos o asesinados».

Javian Castañeda se entregó a la policía una semana después del tiroteo y deberá comparecer ante la justicia el próximo 2 de abril para enfrentarse a cargos por asalto agravado con uso de arma letal.