Javier Collado

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Elena Páez. La artista, profesora e investigadora Marisa Vadillo reivindicó hoy las aportaciones de las fotógrafas de la Bauhaus en la conferencia Cien años de la Bauhaus. El impacto de sus fotógrafas en la creación contemporánea: imagen, espejo y pantalla, ofrecida en el marco de la XVI Bienal de Fotografía de Córdoba, en el salón de actos de Vimcorsa. Vadillo, que fue presentada por Ángel Luis Pérez Villén, articuló la ponencia a partir de la idea de que es probable que la Bauhaus (1919-1933) alumbrara la primera generación de fotógrafas europeas que abordaron la modernidad. Así, en el primer apartado, bajo el epígrafe de La fotografía virginal de las fotógrafas pioneras: una aproximación a la pasión por la cámara en la Bauhaus, realizó una presentación general tanto de la actividad de las fotógrafas de la época (los complejos años 20 del pasado siglo) como de la situación de la asignatura oficial de Fotografía dentro del programa oficial de la escuela alemana.

La investigadora planteó posteriormente un cuerpo teórico centrado en la creación específica de las estudiantes y artistas que ejercieron esta técnica en la Bauhaus. Autoras como Lucia Moholy, Grete Stern, Gertrud Arndt, Marianne Brandt, Florence Henri, Ellen Auerbach, Charlotte Rudolph, Elsa Thiemann, Eva Jacobus, Grit Kallin, Irena Bluhova y Lotte Jacobi, entre otras. En este recorrido reparó en varios temas que se exploraron como lo cotidiano, lo social, el objeto comercial, el retrato o la arquitectura. No obstante, se detuvo en aquella producción caracterizada por el uso del espejo “como un antecedente conceptual de la pantalla digital como soporte fotográfico; como un primer estadio de imagen nómada que se desarrolla en la actualidad con la imagen digital, el uso de redes e Internet”.

Por último, en el tercer apartado de su exposición Vadillo mostró la vinculación de la producción de fotógrafas que se formaron en la escuela alemana con la producción más actual, con autores como Cindy Sherman, Annie Leibovitz, Ryan McGinley, Malvin Sokolsky, María Cañas o Natsumi Hayashi, desde un punto de vista más flexible.

Vadillo considera que el imaginario creado por estas autoras generó un camino plástico aún hoy en ebullición: “Se adelantaron en décadas a la obra de fotógrafos y fotógrafas contemporáneos imprescindibles, estando así su huella presente en una sociedad que continúa atónita ante la imagen, tremendamente embelesada”.