Javier Collado

Dobuss

El rescate ya no es una prioridad en las zonas de Mozambique y Zimbabue afectadas por el ciclón Idai, y las organizaciones internacionales y nacionales se vuelcan ahora, que ha bajado el nivel del agua, en dar asistencia a las decenas de miles de damnificados por una tragedia con ya casi 700 muertos.

Pero entre las más de 770.000 personas hasta el momento afectadas de forma directa por la tragedia, una familia ha tenido la suerte de salvarse. Aferrados a un árbol para poder sobrevivir después del embiste del ciclón Idai en Mozambique, pudo ser rescatada por socorristas.

Los servicios de rescate pudieron darse cuenta de la vulnerabilidad que enfrentaba la familia durante el sobrevuelo de un helicóptero por las zonas inundadas. Hasta el momento se ha podido ayudar a tres mil personas en un panorama en el que se ha disparado el número de muertos.

El rescatista que encontró a la familia, descendió para socorrerla. Pasaron varios días rodeados de agua, aferrados a los árboles que quedaron de pie, bajo el cobijo de unas láminas que arrastró la corriente. Pudieron cruzar el río después de que les proporcionaron salvavidas y formar una especie de cadena humana. Entre los rescatados, había un niño y una mujer de edad avanzada.