Javier Collado

Dobuss

Elena Páez. La Salle Córdoba se sumó ayer a la conmemoración el día mundial del Síndrome de Down, que es la mutación del par de cromosomas número 21, una combinación natural, que tiene efectos en el estilo de aprendizaje, rasgos físicos o en la salud. El objetivo de la celebración de este día fue promover la conciencia sobre condición y dar a conocer las necesidades que la misma provoca, ya que la mayoría de las personas que nacen con Síndrome de Down tienden a presentar condiciones asociadas como cardiopatías, problemas de lenguaje, discapacidad intelectual, entre otras.

En el colegio, los alumnos se sumaron a la iniciativa de ponerse los calcetines desparejados. Los calcetines se usaron como símbolo porque los cromosomas tienen una forma similar a los calcetines y las personas con síndrome de Down nacen con uno adicional.

La iniciativa persigue que se cambie la rutina y la gente vista calcetines desparejados para mostrar apoyo a un mensaje muy potente: recordar que todos somos diferentes.