Javier Collado

Dobuss

A Luca Cesternino, de 9 años, va a clases de Taekwondo y no tenía ni idea lo que sucedería cuando sus instructores le dijeron que iba a practicar con los ojos tapados. Lo que menos imaginaba es lo que sucedió después.

Escuchó una voz familiar y a penas pudo contener la emoción: era su padre, el sargento Rob Cesternino, que había estado en misión fuera del país durante casi un año. Luca se quitó la venda de los ojos y no podía creer lo que veía, mientras la sala vitoreaba el encuentro.

Como informó WSMV, el padre estuvo 10 meses en Jordania como parte de la Operación Enduring Freedom Spartan Shield, y en el sur de Siria como parte de la Operación Inherente Resolución.

“Te amo y estoy muy orgulloso de ti”, le dijo Rob Cesternino a su hijo, según informó The Lebanon Democrat. “Has crecido tanto mientras he estado fuera”. WZTV informó que Luca, al tener los ojos tapados no sabía que estaba entrenando con su padre hasta que Rob lo llamó por su apodo.

“Somos una familia militar”, dijo el padre de seis hijos, según informó The Lebanon Democrat. “Cada generación de mi familia sirvió en el ejército desde la Primera Guerra Mundial. Es lo que se espera de nosotros. Le digo a la gente que el ejército es un negocio familiar. Tengo un hijo que estaba en la Guardia Costera; Tengo otro hijo que estaba en la Armada; Mi hija, en las Fuerzas Aéreas. Solo se espera que lleves el uniforme de tu país. No tienes que hacer una carrera “.