Javier Collado

Dobuss

Decenas de colectivos de jóvenes españoles agrupados bajo el nombre de ‘Juventud por el clima’ se han sumado a la convocatoria de huelga estudiantil internacional contra el cambio climático que el viernes 15 de marzo secundarán más de 1.000 ciudades de 89 países de todo el mundo.

Los jóvenes se inspiran en la activista juvenil sueca Greta Thunberg, que comenzó a protestar frente al parlamento de Suecia el pasado verano para reclamar medidas políticas urgentes contra el calentamiento global.

En España, el movimiento estudiantil por el clima se ha propagado en las últimas semanas por diversas ciudades y universidades, organizando sentadas bajo el lema ‘Fridays for future’ frente a sedes parlamentarias o gubernamentales. Este viernes, ya son 25 las convocatorias de concentraciones o manifestaciones en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Bilbao, Málaga, Zaragoza, Palma, Santa Cruz de Tenerife, Granada o Badajoz.

«En España empezamos hace ocho semanas, cuando nos juntamos cinco amigos y decidimos que teníamos que sentarnos igual que los estaban haciendo jóvenes de Europa y de todo el mundo», explica a Europa Press Lucas Barrero, uno de los jóvenes que prendió la mecha de este movimiento ecologista en España desde la ciudad de Girona.

En menos de dos meses, Barrero, andaluz de 22 años y estudiante de Biología y Ciencias Ambientales en la Universitat de Girona, ha pasado de protestar acompañado por apenas cuatro amigos frente a la sede de la Generalitat a representar a España esta semana en el Parlamento de Estrasburgo en el encuentro de 60 jóvenes europeos de ‘Fridays for future’ para coordinar las acciones de la huelga del viernes.

«Veíamos que en Europa se estaba moviendo la cosa, llegó a haber manifestaciones con 70.000 personas en Bélgica y aquí en España faltaba ese pequeño impulso», explica Barrero, asombrado por la rápida expansión del movimiento por todo el país. «Cada territorio funciona de forma independiente pero estamos coordinados entre todos a nivel nacional. Es una cosa que no me esperaba, es increíble el potencial que tienen las redes sociales y los medios de comunicación actuales», asegura.