Javier Collado

Dobuss

Elena Páez. El paso miércoles, frente a la sede de la Dirección General de la Guardia Civil en Madrid, se desarrolló una concentración a la que asistieron representantes de AUGC de todas las provincias, también de la delegación cordobesa, así como de otras asociaciones profesionales de guardias civiles en unidad de acción.

El motivo principal para llevar a cabo dicha protesta, según informan  «ha sido la decisión unilateral del Director General, Félix Azón, de retirar del presupuesto para la segunda fase del proceso de equiparación salarial 2,4 millones de euros a los guardias civiles en favor de los policías nacionales, incumpliendo así el acuerdo suscrito por el Ministerio del Interior con las asociaciones profesionales de la Guardia Civil y sindicatos de la Policía Nacional».

«Esa decisión unilateral se ha adoptado con premeditación y sin motivos, ninguneando a los legítimos representantes de los guardias civiles y sin que ningún responsable de Interior haya explicado los motivos de dicho recorte».

«Este ninguneo de las altas esferas de la Guardia Civil y del Ministerio a los representantes del colectivo se debe sin duda a que los guardias civiles son los únicos funcionarios policiales de España que carecen del derecho de sindicación. El resto de cuerpos policiales tienen reconocido ese derecho desde hace décadas, mientras que los guardias civiles siguen siendo tratados como profesionales de la seguridad pública de segunda categoría en cuanto a derechos, a pesar de cumplir eficazmente con sus obligaciones».

«La realidad es que los guardias civiles siguen siendo los agentes que más horas trabajan en España y los que menos derechos y salario tienen. Pero AUGC no va a tolerar el tutelaje permanente al que quiere someter la cúpula de la Guardia Civil y va a plantar cara una vez más a los recortes de derechos, a pesar de las represalias disciplinarias y de otro tipo que vienen sufriendo sus representantes desde hace 25 años».

Concluye la nota indicando que «el nuevo escenario de negociación propiciado por el acuerdo firmado ha descolocado a esas altas esferas, que permanecen pasivas ante este ataque a las retribuciones de los guardias civiles, en lugar de plantar cara y defender los intereses de los miles de hombres y mujeres que prestan servicio en esta institución. Prueba de ello es que no han querido aún modificar la norma que regula la productividad para que sus abundantes retribuciones bajo este concepto no sufran merma y sí se vean incrementadas con el acuerdo firmado por asociaciones y sindicatos».