Javier Collado

Dobuss

Elena Páez. El pasado viernes 1 de marzo casi mil jóvenes abarrotaron el teatro Barceló para mostrar su apoyo a VOX y escuchar a su presidente, Santiago Abascal. Durante la fiesta, organizada por la iniciativa juvenil “Cañas por España”, Abascal se dirigió a los jóvenes y ejerció de DJ pinchando el himno nacional como apertura de fiesta.

En su discurso, Santiago Abascal agradeció a los asistentes que se hayan “sacudido los complejos de los mayores” y optado por defender sus ideas, y les animó a “comprometerse y no caer en la desesperanza”.

Acompañado por Rocío Monasterio, Abascal recordó los “difíciles” inicios de VOX, hace cinco años. “Aunque no teníamos recursos, queríamos combatir la dictadura progresista que nos decía lo que debíamos pensar”. También puso como ejemplo su juventud, en la que tenía que acudir a la universidad escoltado por las amenazas de ETA contra su familia: “los insultos no son tan graves cuando os comprometeis”, afirmó el presidente.

Entre aplausos y gritos de “presidente”, Santiago Abascal animó a los jóvenes a defender su dignidad personal: “la vida no merece la pena sin la libertad”. También les invitó a defender la patria y sus valores, ya que es “lo más importante que heredarán vuestros hijos”, y les recordó que, junto con los derechos, hay también una serie de deberes.

Finalmente, Abascal contestó algunas preguntas de los jóvenes. Al ser preguntado por la primera medida que tomaría como presidente, afirmó que “pararía el golpe de estado; se debe restablecer la legalidad y suspender la autonomía de Cataluña”.