Javier Collado

Dobuss

El módulo de aterrizaje lunar Beresheet, construido de forma privada por Israel, se encuentra actualmente de camino a la Luna, y junto a él va un pequeño disco repleto de 30 millones de documentos, que contienen información básica sobre el conocimiento humano. Esta colección de imágenes, texto y símbolos es el primer paso de un proyecto para construir una “Biblioteca Lunar” y parte de una iniciativa más grande que busca crear un archivo galáctico de la Tierra.

La Bóveda del Juicio Final, que se encuentra en el Ártico y contiene una gran selección de las semillas del mundo, se ve cada vez más amenazada a medida que el cambio climático se acentúa. Y la aniquilación nuclear aún es una amenaza que se cierne constantemente sobre el planeta, por lo que la Tierra podría no ser el lugar más seguro para almacenar todo el conocimiento y los progresos humanos.

Por estas y otras razones, la Arch Mission Foundation (AMF) está trabajando en un enfoque múltiple para reducir “los documentos de nuestra civilización” a un formato sostenible y enviarlos al espacio. El jueves, el cohete SpaceX Falcon 9 lanzó módulo de aterrizaje Beresheet, donde iba el primer disco de la Biblioteca Lunar, que llegará a la Luna el 11 de abril.

El archivo del tamaño de un DVD, compuesto por 25 discos de níquel, fue fabricados a medida por NanoArchival para almacenar una gran cantidad de información en formatos analógicos y digitales. Aunque no es posible afirmar con certeza que el dispositivo pueda soportar temperaturas extremas y altas dosis de radiación durante miles de millones de años, eso es lo que creen que ocurrirá.