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Elena Páez. Hoy martes, 26 de febrero, se ha presentado públicamente el Manifiesto en Defensa de Andalucía en el Salón de Plenos de la Diputación de Córdoba a las 12 horas. El acto se enmarca en la celebración del Centenario del Manifiesto de la Nacionalidad de Córdoba de 1919. La Ruta de Blas Infante ha realizado un llamamiento a municipios de toda Andalucía para que se sumen a este manifiesto.
El Manifiesto ha sido leído por la nieta de Blas Infante, Maria Jesús Naranjo Infante y la Diputada de Cultura, Marisa Ruz.
A continuación, ha tenido lugar en el Patio de la Diputación el despliegue de una gran Bandera de Andalucía y foto de familia.
Ha asistido la nieta de Blas Infante, María Ángeles Naranjo Infante y la Diputada de Cultura, Marisa Ruz y Alcaldes de los diez municipios de la Ruta Blas Infante, Archidona, Casares, Coria del Río, Cantillana, Castro del Río, Isla Cristina, La Puebla del Rio, Manilva, Peñaflor y Ronda, además de otros invitados.
Ya hace cinco años que naciera la red de municipios Ruta de Blas Infante con una importante labor de rescate y difusión del legado andalucista de Blas Infante. La Ruta, que no es ajena al momento político de la Comunidad Autonóma, ha sido siempre fiel defensora de la pluralidad política y del Estatuto de Autonomía, de hecho han participado ayuntamientos de todos los partidos políticos.
Ante la situación extraordinaria que vive el Estado español respecto a las naciones y los territorios, sobre todo a partir de la crisis con Cataluña, estamos viviendo cómo en nuestra tierra necesitamos reforzar los valores democráticos y federalistas implícítos en el Estatuto de Andalucía. Así el Manifiesto en Defensa de Andalucía que se presentará por los alcaldes y alcaldesas de los municipios de Archidona, Casares, Coria del Río, Cantillana, Castro del Río, Isla Cristina, La Puebla del Rio, Manilva, Peñaflor y Ronda, recoge la siguiente afirmación:
«Es evidente que la Andalucía de hoy nada tiene que ver con la Andalucía de principios del siglo XX. Del mismo modo, y a pesar de los aspectos mejorables y de la crisis política y económica que atravesamos, la realidad española y su democracia poco se parece a aquella España de caciques centralistas a los que alude el Manifiesto Andalucista de Córdoba y que se ha prolongado durante buena parte del siglo pasado. Así, con la excepción del aciago paréntesis de la guerra civil y la posterior dictadura franquista, el desarrollo económico, social, político y cultural de todos los territorios del Estado, incluida, naturalmente, Andalucía, no es discutible».