Javier Collado

Dobuss

Elena Páez. Hace unos días se manifestaron por las calles de Bruselas estudiantes comprometidos con la lucha contra el cambio climático, que además tuvieron ocasión de participar en la asamblea mensual del Consejo Económico y Social Europeo.

Es aquí donde la activista sueca de 16 años Greta Thunberg tomó la palabra y tras llamar a sus compañeros y compañeras a la lucha, comenzó a decir que «queremos que (los políticos) hablen con los científicos y que los escuchen, porque solo estamos repitiendo lo que están diciendo ellos desde hace décadas. Queremos que se cumpla el acuerdo del clima de París y del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). No tenemos otras exigencias, sólo seguir lo que dice la ciencia».

Thunberg continuó citando el último informe del IPCC, que establece que las emisiones deben alcanzar un máximo en 2020 y luego caer abruptamente con el fin de mantener el calentamiento global por debajo de 1,5ºC: «eso es el año que viene».

También ha subrayado que los políticos «están deseando que dejemos de hablar de la crisis del clima y que hablemos de otras cosas, porque saben que no pueden ganar esta pelea. Porque saben que no han hecho sus deberes. Nosotros sí hemos hecho nuestros deberes, háganlos ustedes y escuchen a los científicos».

«Según el informe del IPCC, estamos a unos 11 años de llegar a un punto de no retorno. Para evitar eso, deben realizarse cambios sin precedentes en la próxima década. Si la UE quiere mantenerse dentro de los límites de emisiones, necesita una reducción mínima del 80% para 2030. Y eso incluye los transportes aéreos y terrestres, de personas y mercancías. Debemos dejar de competir unos con otros. Necesitamos cooperar y trabajar juntos para compartir los recursos del planeta de una manera justa».

La primera de las manifestaciones en Bruselas se celebró el pasado 10 de enero y reunió a unas 3.000 personas, una cifra que se ha ido multiplicando en las sucesivas convocatorias.