Javier Collado

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Elena Páez. Los niños ingresados en el Hospital Infanta Margarita de Cabra (Córdoba) entrarán al quirófano en coches eléctricos teledirigidos.

Irán acompañados de un celador, que los conducirá a una mini pista con una meta que es el propio quirófano. Esto se ha realizado con el objetivo de reducir el estrés previo a la operación de los niños.

Según ha indicado la Junta de Andalucía, los coches han sido donados por la Asociación ‘Mar Pozo Por la Sonrisa de un niño’ de Sevilla con el objetivo de tranquilizarlos y combatir y eliminar el estrés y la ansiedad que se puede generar en los menores, en los momentos previos a la intervención quirúrgica.

Desde el hospital han explicado que para los niños pequeños «puede ser muy estresante el hecho de enfrentarse a una intervención, por más sencillo que sea el procedimiento, por lo que la ansiedad y preocupación que experimentan entra dentro de las situaciones normales que pueden enfrentar en un entorno hospitalario».

Todo esto es posible gracias a la asociación ‘Mar Pozo Por la Sonrisa de un niño’, con Manuel Pozo dirigiendo, que con su equipo de voluntariado asisten a los hospitales regalando sonrisas a niños y niñas y intentando que los niños y niñas sonrían.

Desde el hospital han insistido en que se pretende tranquilizar con una finalidad terapéutica al menor, ya que según han demostrado estudios realizados, la forma en que los niños se van a dormir predice como se despertarán después de la anestesia, por tanto, si lo hacen de una manera agradable y calmados el despertar será más tranquilo y sin agitación.

La ansiedad puede afectar a la hora de la anestesia y en la fase de despertar, por lo que el uso de estos coches les ayuda a olvidar el miedo a un entorno desconocido, convirtiendo un proceso que no siempre es agradable ni fácil, en una experiencia divertida para el menor, que afronta de modo más llevadero el separarse de sus padres y entrar en el quirófano.