Javier Collado

Dobuss

Cada anochecer, en Barcelona, se concentran decenas de personas sin techo en los aledaños de la Estació del Nord dispuestas a hacer cola para cenar. Youssef ha llegado puntual. Es sábado y lleva dos horas esperando en la cercana calle Ali Bei, antes de que lleguen los voluntarios, para ser de los primeros en coger número. Si consigue uno bajo podrá pasar antes por la cola del reparto.

A las nueve en punto de la noche, empiezan a acceder las personas, de 10 en 10, con los números en la mano. Es invierno y hace frío y son más de 150 personas. Según la Xarxa d’Atenció a Persones Sense Llar (XAPLL), el distrito del Eixample (donde se encuentra la Estació del Nord) y el de Ciutat Vella, concentran aproximadamente un 84% del total de personas que duermen en las calles de Barcelona.

Las entidades sociales Amásdes, Fundació Sai Amor, Silo, Casa Solidaria y Terike, con años de experiencia en solitario, se unieron en enero de 2018 creando la Xarxa de Col·laboració d’Entitats que Reparteixen Menjar a les Rodalies de l’Estació del Nord. Su apuesta es la de contribuir unidos, diariamente, a la lucha contra el hambre de estos ciudadanos.