Javier Collado

Dobuss

Elena Páez. Un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, en EE UU), liderado por el ingeniero español Tomás Palacios, ha presentado en la revista Nature el primer paso para la creación de la primera antena capaz de convertir la señal de las transmisiones wifi en electricidad que podría recargar los dispositivos.

Tomás Palacios es uno de los científicos más destacados en el campo de nuevos materiales y profesor desde hace una década en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Actualmente lidera una investigación internacional junto a colegas de la Universidad Carlos III de Madrid, la de Boston y la de Carolina del Sur. Tiene como objetivo que todo lo que nos rodea esté conectado y pueda alimentarse autónomamente.

Una antena especial, rectena, capta la señal inalámbrica y convierte su corriente alterna en continua; después usan antena de radiofrecuencia flexible para capturar las ondas wifi. Esa señal de corriente alterna se envía a un finísimo semiconductor de disulfuro de molibdeno (MoS2) –uno de los más delgados del mundo, con tan solo tres átomos de espesor–, que la convierte en corriente continua para que pueda alimentar los circuitos electrónicos.

Es el primer dispositivo totalmente flexible que puede convertir la corriente alterna de las señales wifi en continua para alimentar dispositivos electrónicos.

Es así que dispositivos sin batería podrían capturar y transformar de forma pasiva las señales wifi, que cada vez inundan más lugares de nuestro entorno, en una fuente útil de alimentación.

Entre las primeras aplicaciones de la nueva rectena está el suministro de energía a dispositivos electrónicos flexibles, aparatos portátiles y sensores para el llamado internet de las cosas. Los smartphones o teléfonos inteligentes flexibles, por ejemplo, son un nuevo mercado para las principales empresas tecnológicas.