Imagen aérea del Tribunal Supremo

Javier Collado

Bebrand

Elena Páez. El Tribunal Supremo ha dictado una sentencia que endurece las condenas por denuncias falsas en los supuestos de violencia de género, estimando en parte el recurso de un hombre afectado por una denuncia falsa, sustituyendo la condena inicial de multa a su mujer por otra de año y medio de prisión, además de la multa.

El Alto Tribunal establece que en los supuestos en los que la denuncia se ratifique en un juicio debe condenarse por un delito de falso testimonio, y no por una mera denuncia falsa, concluyendo que resulta más adecuada la aplicación del criterio de alternatividad y castigar por el delito que tenga asignada mayor penalidad, en este caso el delito de falso testimonio en causa penal en contra del reo.

Cabe recordar que el Código Penal castiga la denuncia falsa con una multa, mientras que la pena por falso testimonio parte de un mínimo de un año de cárcel y puede llegar hasta los tres, además de ir acompañada de multa.

La sentencia del Supremo, dictada el pasado mayo indica que el hecho de que el falso testimonio por el que se va a condenar se haya producido tras haberse cometido antes otro delito de denuncia falsa puede «tenerse en cuenta» a la hora de fijar la pena concreta.

El caso estudiado por el Alto Tribunal es el de un matrimonio residente en Aravaca (Madrid), en el que la mujer en el año 2007 decidió presentar una denuncia contra su marido por malos tratos físicos y psíquicos. La mujer presentó un parte de la asistencia médica que reflejaba hematomas en brazos, glúteos y espalda. Ésta afirmó que se los había hecho su esposo.

El marido lo negó y sostuvo que las lesiones se las había producido el padre de la mujer cuando echó a su hija de casa. El juzgado de violencia doméstica de Madrid estableció una orden de alejamiento para el hombre.

Finalmente el hombre fue juzgado y el escrito de acusación reclamaba cárcel y una indemnización. Según explica el Supremo, la mujer declaró «que venía sufriendo maltrato de su marido desde que contrajo matrimonio con él y cómo un día concreto cuando intentó quitarle el teléfono le dio un empujón y ella se cayó hacia atrás».

La sentencia fue absolutoria. Posteriormente, se celebró un posterior juicio contra la mujer por falsa denuncia que desembocó en una multa de 4.320 euros.