Javier Collado

Dobuss

CBN. El Hospital Universitario Reina Sofía ha creado la primera Unidad multidisciplinar de Raquis de Andalucía compuesta por especialistas en Neurocirugía y Traumatología, que atenderá a unas 2.000 personas al año, para ofrecer un tratamiento ágil, integral y satisfactorio para el paciente. La directora gerente del hospital, Valle García; los directores de las unidades de gestión clínica de Neurocirugía y Traumatología, Juan Solivera y Rafael Quevedo, respectivamente; el coordinador de la Unidad de Raquis y especialista en Traumatología, Simón Fuentes; el especialista en Neurocirugía, Álvaro Toledano, y uno de los pacientes que ya se ha beneficiado de la creación de la unidad, han presentado a los medios este nuevo equipo y sus funciones.

Según ha explicado la directora gerente, «la patología de columna, por su complejidad, implica a diferentes especialidades. Hasta ahora, un gran porcentaje de estos pacientes eran atendidos por traumatólogos o por neurocirujanos, en función del criterio del profesional que realizaba la derivación o de la preferencia del paciente. En este contexto, nos planteamos mejorar la atención al usuario e implantar esta nueva forma de organización con el objetivo de ofrecer un tratamiento multidisciplinar y consensuado a los pacientes con problemas de salud relacionados con la columna».

Unidad pionera

Aunque en otros hospitales existen unidades de columna, ninguna integra a especialistas de Neurocirugía y Traumatología. Así, las unidades de columna del resto de hospitales están fundamentalmente orientadas hacia el tratamiento de la deformidad, traumatismos raquimedulares y patología degenerativa lumbar con necesidad de artrodesis, necesitando en muchos casos ser atendidos por neurocirujanos que trabajan de forma paralela a los traumatólogos.

Por la necesidad del abordaje multidisciplinar y por el aumento de este tipo de patologías, nace la Unidad de Raquis. En esta línea, el doctor Toledano destaca que «dado al progresivo envejecimiento de la población, los especialistas estiman que la patología de columna aumentará durante los próximos años». Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de dependencia de la población mayor de 64 años se ha incrementado desde el 21% en 2007 hasta el 25% en 2017 en Andalucía y podría superar el 40% después del 2029.

Para hacer frente a toda esta patología, el Hospital Universitario Reina Sofía cuenta con una completa cartera de servicios con técnicas invasivas y no invasivas, así como con un completo equipo de profesionales (traumatólogos, neurocirujanos, anestesistas especialistas en dolor, rehabilitadores y fisioterapeutas, entre otros). Esta dotación unida a la mejora en la organización (unidad de raquis), sitúa al hospital como un referente en el abordaje de esta patología a nivel nacional, ya que los únicos antecedentes se encuentran de esta nueva forma de trabajar se encuentran en Valencia y Santander.

La previsión de la actividad asistencial de la nueva Unidad de Raquis es atender a más de 2.000 pacientes al año, realizar unas 600 intervenciones quirúrgicas y unas 60 urgencias aproximadamente. Para ello contará con un equipo de profesionales formado por 4 neurocirujanos y 5 traumatólogos y está coordinada por el especialista en Traumatología Simón Fuentes.

En menos de un año de funcionamiento, la unidad de raquis ya está obteniendo los primeros resultados. En este sentido, una de las mejoras más importantes ha sido la reducción de los tiempos medios de respuesta, tanto en primera consulta como para la realización de una intervención quirúrgica. Se ha conseguido mejorar la demora media situándose el promedio actual en menos de 30 días (desde que se produce la derivación hasta que recibe la citación), lo que supone una importante bajada en el tiempo de respuesta.

Mejor diagnóstico y tratamiento

La creación de la nueva unidad también aporta mejoras sustanciales en el diagnóstico del paciente, además de evitar desplazamientos y duplicidad de pruebas, ya que el usuario es atendido por un especialista con criterios consensuados entre ambas disciplinas, ofreciendo una puerta de entrada única al paciente.

Otra gran ventaja es que se crea una unidad que dispone del equipamiento y tecnología de última generación que existe en ambas especialidades (Neurocirugía y Traumatología), lo que se traduce en diagnósticos más precisos a través del microscopio quirúrgico, técnicas de navegación e imagen intraoperatoria, endoscopia y ecografía de alta gama.

Además de las mejoras en el diagnóstico, la unidad de raquis también aporta ventajas en el tratamiento, ya que la nueva unidad tiene especial impacto en la atención al dolor, ya que los procedimientos relacionados con la columna dan lugar a dolor agudo y crónico, especialmente. En esta línea, una intervención integral de la persona con dolor, garantizando la continuidad y la coordinación con las unidades encargadas de derivar a los pacientes (atención primaria, aparato locomotor, unidad del dolor y rehabilitación), supone una mejora en la calidad asistencial.