Javier Collado

Dobuss

CBN. El cáncer de páncreas suele ser una enfermedad muy agresiva, con una tasa de supervivencia a los 5 años muy baja.

Diagnosticar el cáncer de páncreas en sus primeras etapas podría ayudar a las personas a recibir tratamiento más rápidamente, pero ¿qué tipo de prueba funcionaría mejor?

Una abundancia bacteriana específica en la lengua de una persona podría indicar la presencia de cáncer pancreático.

El Instituto Nacional del Cáncer (NCI) informa que aproximadamente el 1,6 por ciento de los adultos en los Estados Unidos serán diagnosticados de cáncer de páncreas durante algún momento de su vida. También estiman que solo en 2018 hubo 55.440 nuevos casos de cáncer de páncreas en el país.

El NCI observa que la tasa de supervivencia a 5 años para las personas que se han sometido a un tratamiento para el cáncer de páncreas es solo del 8,5 por ciento.

Dra. Lanjuan Li | Zhejiang University

Esto significa que es de suma importancia para los investigadores encontrar tratamientos más efectivos y mejores formas de identificar la presencia de esta forma de cáncer en sus primeras etapas, lo que aceleraría el acceso de un paciente al tratamiento adecuado y aumentar la probabilidad de un resultado positivo.

Sin embargo, debido a que este tipo de cáncer tiene pocos síntomas al principio, suele pasar mucho tiempo sin diagnosticarse.

En un estudio reciente, un equipo de investigadores de la Universidad de Zhejiang en Hangzhou, China, ha investigado cómo la microbiota de la lengua humana podría actuar como una herramienta de diagnóstico para el cáncer de páncreas.

Los hallazgos de los investigadores, publicados en el Journal of Oral Microbiology, se fundamentan en analizar las diferencias en las poblaciones de bacterias en las lenguas de personas sanas en comparación con las de las personas con cáncer de páncreas en etapa temprana.

En este estudio, los investigadores trabajaron con 30 personas que ya habían tenido un diagnóstico de cáncer de páncreas en sus primeras etapas, y fueron comparados con 25 personas sanas que actuaron como grupo de control.

Todos los participantes tenían entre 45 y 65 años, no tenían otros problemas de salud (incluidos los problemas de salud bucal) y ninguno había tomado antibióticos ni ninguna otra clase de medicamento durante los 3 meses anteriores al comienzo del estudio.

Los científicos recogieron muestras de recubrimiento de lengua de cada participante y luego utilizaron técnicas especializadas de secuenciación de genes para analizar su abundancia bacteriana.

Tras este análisis, el equipo encontró que las personas con cáncer de páncreas tenían una microbiota de lengua muy diferente, en comparación con sus compañeros sanos. Específicamente, las personas con cáncer pancreático tenían niveles bajos de Haemophilus y bacterias Porphyromonas, pero niveles altos de Leptotrichia y Fusobacterium.

«Aunque se necesitan más estudios confirmatorios, nuestros resultados se suman a la creciente evidencia de una asociación entre las alteraciones del microbioma y el cáncer de páncreas», señala el autor principal del estudio, la Dra. Lanjuan Li.

«Si una asociación entre las bacterias discriminatorias y el cáncer de páncreas se confirma en estudios más amplios, esto podría conducir potencialmente al desarrollo de nuevas herramientas preventivas o diagnósticas para la enfermedad basadas en microbiomas», agrega.

En cuanto a por qué las personas con cáncer de páncreas pueden tener un plan de microbioma oral distinto, los investigadores especulan que el desarrollo de cáncer en el páncreas puede afectar el sistema inmunológico.

A su vez, estos cambios en el sistema inmunológico pueden facilitar el crecimiento de ciertas bacterias sobre otras.

La determinación del vínculo exacto entre esta forma de cáncer y el contenido del microbioma oral requerirá más investigación. Sin embargo, los científicos esperan que el estudio actual los haya situado en el camino correcto para desarrollar mejores herramientas de diagnóstico y nuevos enfoques terapéuticos.

Los estudios existentes ya han sugerido que existe una conexión entre la salud pancreática y la abundancia bacteriana en el intestino y que la comunicación entre los dos se establece a través del sistema inmunológico.

Sin embargo, esta es la primera vez que los investigadores observan cómo las bacterias en el recubrimiento de la lengua de una persona pueden indicar la presencia de cáncer de páncreas.