Javier Collado

Dobuss

El chef José Andrés da de comer a miles de funcionarios de EE UU. “Esto ha sido muy duro. Tengo tres hijos pequeños y mi salario es el único que entra en casa. El alquiler, la luz, el teléfono. Al final tuve que buscar un trabajo de profesor sustituto en un colegio. Esto ha sido una lección: no puedo depender de un sueldo solo. Tengo que estar preparado. Somos peones en manos de un presidente imprevisible”. James Edwin, de 35 años, funcionario de Hacienda, lleva sin cobrar desde antes de Navidad.

La insistencia de Donald Trump en pedir al Congreso miles de millones para su muro en la frontera con México, y la negativa de los demócratas a dárselos, ha dejado sin financiación a departamentos enteros del Gobierno, provocando el cierre parcial de la Administración más largo de la historia de Estados Unidos.

Edwin afirma que: “A mí lo que me da tranquilidad es esto”, mientras levanta la bolsa de papel marrón que lleva en la mano, llena de bocadillos de cerdo asado con ensalada asiática de mango y cilantro, y sopas de quínoa con verduras asadas.

Esto es el cuartel general de Food For Feds (comida para los federales), la iniciativa que ha puesto en marcha el chef español José Andrés para dar de comer gratis a los funcionarios durante el cierre del Gobierno. Nada menos que 11.000 comidas cocinadas y servidas cada día por centenares de voluntarios.  José Andrés no es nuevo en el mundo de la ayuda humanitaria. Su red de casi 40 restaurantes es una empresa que palidece ya al lado de la magnitud del proyecto solidario que lleva a cabo a través de su ONG World Central Kitchen.