Javier Collado

Dobuss

Hace dos años, un perro callejero asustadizo y desnutrido empezó a frecuentar una gasolinera en Tamaulipas (México). Al darse cuenta el personal de que siempre era el mismo animal, decidió trabajar en ganarse su confianza y quedarse con él. Lo que no sabían entonces es que tiempo después se convertiría en un héroe.

El cachorro presentaba signos de maltrato y a los dueños de la gasolinera les costó que no les tuviera miedo. «Lo alimentamos, lo bañamos y lo vacunamos», contó el dueño de la gasolinera, Gerardo Aguilar, a The Dodo. «Ahora vive aquí y entre todos los trabajadores lo cuidamos». Randy, así llamaron al perro los dueños, pronto les devolvería el favor a sus salvadores.

Una noche, dos ladrones armados asaltaron la gasolinera y exigieron al trabajador que abriera la oficina donde guardan el dinero, golpeándolo y tirándolo al suelo. Fue en ese momento en el que Randy, que estaba durmiendo en el almacén, se despertó por los golpes y entró corriendo para ahuyentar a los ladrones.

«Nos sorprendió ver cómo reaccionó, estamos orgullosos de él», contó Aguilar. «Si no fuera por Randy, quién sabe cómo habrían terminado las cosas. Nos muestra cuán agradecido y feliz está con nosotros». Además de haberse convertido en héroe y hacer feliz a los dueños de la gasolinera, Randy también da cariño a los clientes habituales de la misma. Una de ellas, Nuria Arellano, reconoció que escoge esa estación de servicio porque está el perro. «Siempre lo llamo y entra por la puerta de mi camioneta y me da besos. Sería maravilloso si la cultura cambiase y hubiera más cachorros rescatados en otras estaciones de servicio y en otras tiendas», declaró.

Publicada por Gerardo Aguilar en Lunes, 7 de enero de 2019