Javier Collado

Dobuss

Primero desaparecieron los cubiertos de metal. Y ahora ha llegado el turno a los de plástico. Porque el pasado mes de diciembre despegó (y aterrizó) el primer vuelo comercial sin plástico a bordo.

Se trata de una iniciativa de la aerolínea Hi Fly, que quiere erradicar los objetos de plástico de uso personal de sus aviones. Este fue un primer ensayo que se mantendrá durante los próximos 12 meses, una iniciativa para incorporar cada vez más productos sostenibles y biodegradables para evitar la gran cantidad de residuos anuales que se generan.

Entre los artículos que se han sustituido están los cubiertos, vasos, botellas o bolsas individuales. En su lugar, según el artículo que sea, los pasajeros se encontrarán con cubiertos de bambú, recipientes biodegradable y envoltorios de papel.

Con este proyecto se ha calculado un ahorro de hasta 350 kilos de plástico. Además, estos primeros ensayos servirán para ajustar la idoneidad de los productos sustitutivos.Paulo Mirpuri, Presidente y CEO de Hi Fly, asume que habrá obstáculos que resolver a medida que el proyecto escale su tamaño.