Javier Collado

Dobuss

Los españoles que quieran jubilarse el próximo año con el 100% de la pensión tendrán que tener al menos 65 años y ocho meses cumplidos, en virtud de la reforma de pensiones de 2013, en la que se elevaba progresivamente la edad de jubilación desde los 65 a los 67 años, en un horizonte total de 15 años.

Estos 65 años y ocho meses será la edad que se exija para quienes acrediten menos de 36 años y nueve meses de cotización (en 2018 se exigían 65 años y seis meses cumplidos para poder jubilarse con menos de 36 meses y seis meses cotizados). Si se superan los 36 meses y nueve meses cotizados, los trabajadores que quieran jubilarse el próximo año con el 100% de la pensión tendrán que tener 65 años cumplidos.

Lo que no cambió con la reforma de 2013 es el requisito de cotización mínima para poder acceder a la pensión contributiva de jubilación, que se mantuvo en al menos 15 años, dos de los cuales deben estar comprendidos en los 15 años anteriores a la jubilación. Además, el próximo año el periodo de cálculo de las pensiones sube un año respecto a 2018, desde los 21 hasta los 22 años.