Javier Collado

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CBN. La Asociación Centro Histórico de Córdoba ha llevado a cabo la presentación oficial de la primera fase de restauración de la Torre – Alminar de San Juan de los Caballeros, a la que han acudido los representantes de las distintas instituciones, que se citan más abajo, que han colaborado en su ejecución.

Reproducimos la nota de prensa:

(…) Desde la Asociación Centro Histórico de Córdoba nos complace comunicar que ha concluido la primera fase de la restauración de la Torre-alminar de la Iglesia de San Juan de los Caballeros; la situación del mismo era de extremo peligro: tanto, para la integridad del bien, cuya piedra iba -literalmente- desgranándose; como, para la seguridad de los viandantes que lo circundaban. Algo impropio para un monumento de primera categoría de nuestra Ciudad, la única Torre-Alminar que puede disfrutarse, en su integridad, desde la vía pública.

Esta fase ha tenido como objetivo paralizar la incesante degradación de la piedra en los alrededor de diez metros de alzado original con que cuenta la Torre-Alminar, garantizar la estabilidad y preservación de los elementos arquitectónicos estructurales y decorativos exteriores, sirva de ejemplo, las columnillas y capiteles visigodos superiores y las características dovelas bicolores de ladrillo intercalado con piedra, entre otros elementos que lo componen. 
El monumento ha recibido un preciso y cuidadoso tratamiento en sus cuatro caras, en una superficie de más de 160 metros cuadrados. Se ha primado la aplicación de morteros y materiales tradicionales y el respeto a la imagen arquitectónica de este edificio milenario, así como a sus distintas fases de transformación (que puede visualizarse, ahora, en distintos segmentos del bien; como por ejemplo, la variedad cromática del mortero en los huecos de los arcos cegados que atiende a la posibilidad de percibir sus distintas intervenciones constructivas históricas).
Entre otros aspectos, se ha procedido al cosido y sellado de grietas, que por doquier, amenazaban su integridad, se han eliminado diversas patologías de sus materiales y se ha revertido el proceso de deterioro de sus sillares, ladrillos y revestimientos para garantizar adecuadamente su conservación estructural y estética. Con todo, se ha conseguido liberar a la Torre-Alminar de la malla metálica que ha pervertido su visión y disfrute por parte de la ciudadanía, durante los más de veinte años que ha afeado, día tras día, la dejadez en que se encontraba tan relevante bien de interés cultural.
Este proyecto ha sido promovido y coordinado, durante largo tiempo, por la Asociación Centro Histórico de Córdoba, y se ha hecho realidad gracias a la colaboración de la Congregación de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, la Diócesis, la Universidad, y el Ayuntamiento de Córdoba, sustanciado en la Concejalía de Presidencia que coordina D. Emilio Aumente.
La suma institucional ha posibilitado el logro de devolver a Córdoba uno de los alminares más antiguos de la Península Ibérica. No empero ello, es esencial que esta primera fase se vea completada con una segunda que consolide la actuación acometida para que la Torre-Alminar, que cuenta con una ubicación privilegiada (uniendo distintos barrios del Casco Histórico), se convierta en un verdadero atractivo, que cosa y otorgue continuidad a las distintas rutas culturales y turísticas, que posibilitaría la consecución de una oferta patrimonial de calidad que Córdoba debe ofrecer, para posibilitar el desarrollo cultural y la creación de empleo de los propios cordobeses (…).