Javier Collado

Dobuss

Una compañía de Nueva Zelanda está generando titulares en todo el mundo por un experimento reciente que ha realizado entre sus empleados. En marzo y abril, los 240 empleados de Perpetual Guardian trabajaron cuatro días a la semana (32 horas en lugar de 40)  y se les pagó como si trabajaran cinco.

Ahora, según el New York Times, Perpetual Guardian, una firma que gestiona testamentos y propiedades, espera poder convertir este horario en algo permanente. Durante la prueba, Perpetual Guardian efectuó estudio para determinar el efecto en sus empleados.

«Los encargados señalaron que los empleados eran más creativos, su asistencia era mejor, eran más puntuales y que no se iban antes ni se tomaban largos descansos». Uno de esos investigadores dijo a The Times: «Su rendimiento laboral no cambió haciendo las cosas en cuatro días a la semana en lugar de cinco».

Perpetual Guardian publicó un vídeo en Youtube del CEO, Andrew Barnes, anunciando el comienzo de esta prueba. Al principio los empleados se reúnen alrededor de Barnes como en una típica reunión laboral, pero cuando Barnes hace su anuncio, los empleados abren los ojos y se escuchan murmullos y risitas.

Los empleados de Perpetual Guardian que hablaron con The Times dijeron que habían dado con estrategias para ser más eficientes durante el día de trabajo. Por ejemplo, las reuniones de dos horas se acortaron a 30 minutos.