Un bebé./ Imagen: archivo.

Javier Collado

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La historia de una bebé con síndrome de Down que fue adoptada por un hombre gay de 41 años ha conmovido las redes sociales el último mes. Esto se debe a que antes de ser adoptada por el italiano Luca Trapanese, la pequeña Alba había sido devuelta por más de 20 familias. El episodio de amor incondicional tuvo repercusiones en varios medios de comunicación en Italia y otros países europeos.

Como homosexual católico, Luca ha estado trabajando con personas con discapacidades durante varios años y siempre ha soñado con tener su propia familia. La bebé que nadie quería era, para él, la hija deseada. Por ello, recientemente, Luca Trapanese publicó el libro ‘Nata per Te’ que cuenta toda la historia. Además, en la BBC también ha narrado sus vivencias.

«Cuando tenía 14 años, mi mejor amigo, Diego, descubrió que tenía cáncer terminal. Cuando me enteré de eso, nunca más me fui de su lado, fui al hospital con él, le ayudé con sus tareas, estuve ahí cuando me necesitó. Sus padres tenían que trabajar, así que me quedé con él, lo acompañé en esta terrible experiencia. Hasta el final. Aunque éramos sólo niños, éramos conscientes de la tragedia», explicó Luca.

«Diego era mi mejor amigo y haría cualquier cosa para ayudarlo. Su muerte me dejó con un profundo sentido de lo que es vivir con una enfermedad. Por eso, empecé a trabajar como voluntario en la Iglesia Católica de Nápoles, ayudando a personas con discapacidades; fue una gran experiencia. Allí conocí a mucha gente que fue mi amigo de por vida», dijo Luca.

Cuando Luca se dio cuenta de que quería ayudar a otros, pensó en hacerse sacerdote. A los 25 años, entró en el seminario y permaneció allí durante dos años, hasta que conoció a un hombre del que se enamoró y tuvo que dejar el seminario a un lado. Vivieron juntos durante 11 años. Fundaron una organización en Nápoles que trabaja con personas con discapacidades.