Javier Collado

Dobuss

Alvaro Sánchez. El Papa Francisco ha abierto un ambulatorio para personas sin techo o sin recursos en la misma Plaza de San Pedro, bajo la Columnata de Bernini.

Es el nuevo regalo del Papa Francisco a las personas sin hogar, y que ofrece asistencia médica junto con otros servicios  que se incorporarán más adelante como duchas y barbería.

Las obras, concluidas estos días, han sido diseñadas, guiadas e implementadas por el Gobierno de Ciudad del Vaticano, en coordinación con la Dirección de Higiene y Santidad del Vaticano: tres salas equipadas para visitas médicas, oficina de administración, dos cuartos de baño y una sala de recepción se ubican en los espacios anteriormente ocupados por las oficinas de Correos del Vaticano.

«Todo se ha hecho con gran sobriedad y dignidad, pero también utilizando técnicas modernas y respetando los requisitos de salud e higiene», explica una declaración de la Santa Sede.

Las salas están equipadas con nuevos equipos y maquinaria para ofrecer los primeros exámenes médicos y algunos análisis instrumentales.

La clínica estará abierta para atender a las personas necesitadas tres días a la semana: lunes, jueves y sábado. Además, en la mañana del lunes, serán posibles las visitas y tratamientos por parte de los podólogos.

Durante los días restantes, la misma clínica permanecerá disponible para los primeros auxilios de los peregrinos durante las audiencias o reuniones del Santo Padre en la Plaza de San Pedro y en la Basílica.

El servicio en la nueva clínica continuará siendo realizado por médicos especialistas voluntarios y personal de salud de la Santa Sede y la Universidad de Roma- Tor Vergata y voluntarios de la Asociación de Solidaridad y la Asociación Italiana de Pediatras.

Además, se promoverán pasantías de capacitación para los estudiantes y estudiantes de especialización de la Facultad de Medicina de Tor Vergata en la clínica.