Javier Collado

Dobuss

Elena Páez. Del 22 al 24 de marzo, BioCultura tendrá su primera edición de 2019 en Sevilla (FIBES).

Es conocido que la producción ecológica en Andalucía es todo un fenómeno, no solo por las favorables condiciones climatológicas y demás, sino que, por otro lado, esta comunidad autónoma cuenta con un gran sentimiento emprendedor ecológico en el sector.

Andalucía es, sin lugar a dudas, la huerta orgánica de Europa. Y para que sea, además la huerta de la propia Andalucía y del resto del estado español, BioCultura Sevilla aterriza en FIBES como la gran oportunidad para crear conciencia.

BioCultura está organizada por la Asociación Vida Sana, acompañada de sinergias con las entidades nacionales más importantes, con sede en Andalucía, como es Ecovalia.

Distintos estudios de mercado indican que la producción y el consumo de alimentos ecológicos, especialmente de origen vegetal, va a seguir creciendo del orden de dos dígitos porcentuales anuales en el mundo durante los próximos años debido a varios factores…

Los estudios que han aparecido en los últimos dos años, en torno al sector de la alimentación ecológica, muestran que este mercado va a gozar de un crecimiento de dos dígitos anual. La incorporación de líneas de productos ecológicos en grandes multinacionales alimentarias va a ser una constante en los próximos años. De hecho, los alimentos «bio» ya están, en mayor o menor medida, en muchos lineales de grandes superficies.

Los informes también muestran la consolidación y expansión del comercio electrónico ecológico. Y una notable mejora del conocimiento en producción ecológica por parte de un público mayoritario. Así mismo, los informes aparecidos en los medios también confirman la ascensión de hábitos de alimentación vegetarianos, veganos y «flexitarianos», una tendencia imparable en nuestro país y en toda Europa.

Por otro lado, el mercado «bio» muestra un dinamismo que contrasta con el estancamiento del sector convencional. La cesta de la compra de productos orgánicos ya dispone de productos frescos, conservas, zumos, congelados, alimentación infantil, platos preparados, pescado, carnes… Y la biodiversidad en sus producciones es muy superior al mercado convencional. Por otro lado, el consumidor medio se preocupa cada vez más por la sostenibilidad de la producción de alimentos…

Ya somos el 5º país con mayor número de industrias ecológicas en el mundo (7.813). El valor de producción ecológica en origen se estimó en 2017 en 1.827 millones de euros. Somos, en consumo, el 10º mercado mundial de productos ecológicos con 1.962 millones de euros. Aquí hemos avanzado notablemente en muy poco tiempo. Nuestro gasto per cápita sigue creciendo pero todavía está alejado de los países punteros: ahora estamos en 42’2 € por persona y año. Somos el 4º mayor exportador mundial de productos ecológicos (895 millones de euros en 2017). El sector emplea a unas 85.000 (2017) personas. Somos el 1er productor mundial de aceite de oliva ecológico y de vino ecológico y el 2º productor mundial de cítricos ecológicos y de legumbres ecológicas. En cereales, el 6º y el 7º en hortalizas. Somos el 10º productor de frutas ecológicas.