Javier Collado

Dobuss

Elena Páez. El portavoz del PP en la Diputación de Córdoba Andrés Lorite ha anunciado hoy que su grupo votará en contra de los últimos presupuestos que hace Antonio Ruiz en esta institución para 2019.

Reproducimos la nota de prensa:

(…) “Nos presentan las mismas partidas un año tras otro, que luego nunca se gastan, que nunca llegan a los cordobeses, que solo sirven para seguir engañando a la sociedad cordobesa”, afirma.

Según Lorite, “en los cuatro años de mandato de PSOE e IU en esta Diputación han dejado de gastar un total de 222 millones de euros que estaban presupuestado, disponibles para atener las necesidades de muchos cordobeses, y se han mostrado incapaces de gastarlos, lo que supone una absoluta inmoralidad”.

Se lleva la palma la ejecución de obra pública  que ha visto como la mitad el presupuesto para estas obras no se ha levado a cabo, en concreto 121 millones  de euros sin ejecutar.

Lorite ha recordado como en octubre de 2015, en una entrevista de un medio de comunicación, al presidente de la Diputación decía que ´es inmoral cerrar un ejercicio del IPBS con 4 millones en positivo´. “Qué tiene que decir ahora Antonio Ruiz cuando su gobierno ha dejado sin ejecutar 16 del IPBS en el año 2018, en cuestiones tan importantes como es la atención a la dependencia, el empleo social, las ayudas de emergencia social, etc”, pregunta Andrés Lorite quien ha recordado que en 2017 fueron 11´5 millones de euros los que dejó sin ejecutar el gobierno socialista de la Diputación. “Antonio Ruiz es el protagonista de la nefasta gestión de esta Institución provincial”, afirma.

No se han ejecutado las inversiones reales, las subvenciones excepcionales para los ayuntamientos, los Planes Provinciales que este año solo han ejecutado la mitad, o la delegación de Empleo, delegación estrella de este mandato, que en 2015 gastó 0 euros, en 2016 también gastó 0 euros, en 2017 solo llegó a la tercera parte y en 2018 van por el mismo camino. “El principal problema que tienen los cordobeses es el desempleo y en la Diputación no tienen un gobierno a la altura de esta provincia que cumpla con sus propios presupuestos y gasten esos fondo”, afirma.

El portavoz popular ha avanzado que estamos ante un doble anuncio, por un lado la mala noticia es que el gobierno de PSOE e IU sigue mintiendo  a los cordobeses, poniendo en los presupuestos una serie de partidas de gastos sabiendo que no las va a llevar a cabo, como demuestra los ejercicios presupuestarios cerrados en este mandato. Y por otro lado, la buena noticia de que estos son los últimos presupuestos que elaborará Antonio Ruiz. 

“Los cordobeses podemos estar satisfechos porque se acaba una etapa presidida por la parálisis, por el no trabajar, por el desánimo y la desgana de un gobierno que ha estado más preocupado en otras cosas que en ver lo que necesita y demanda la provincia de Córdoba”, dice Lorite.

Como balance de gestión del equipo de gobierno, para el portavoz popular el gobierno de Antonio Ruiz no ha hecho ningún esfuerzo en atender a los nuestros sectores productivos de la provincia, ni caso a nuestra agricultura y ganadería; no se han implicado en la generación de empleo, ha hecho aguas en políticas sociales, se ha mostrado incapaz de relanzar las infraestructuras y la ejecución de obra publica; no se ha estrado en la promoción de vivienda social; en materia cultural y deportiva no ha dado la talla, igual en el ámbito de las nuevas tecnologías, no ha estado a la altura con el sector turístico y el sector terciario en general. “Ha sido el gobierno que ha sumido a la provincia de Córdoba en la parálisis más absoluta”, dice.

Por otro lado, Andrés Lorite ha comentado que su grupo ha presentado una batería de 107 propuestas y medidas al proyecto de presupuestos provinciales para 2019 y el gobierno de Antonio Ruiz ha desechado en su integridad, además con bastante ligereza hasta el punto que mucho nos tememos que ni siquiera las han leído. “Eso califica a este cogobierno y forma parte de la forma de gobernar que han venido  demostrando de intolerancia, soberbia, prepotencia y arrogancia a la hora de abordar cualquier debate y más aun en el debate presupuestario”, concluye (…).