Javier Collado

Dobuss

HBN. Más de doscientas personas, entre efectivos de la Guardia Civil, Protección Civil, Policía Local, agentes forestales, vecinos, familiares, amigos de la zamorana Laura Luelmo y numerosos profesores del centro IES Vázquez Díaz de Nerva en el que trabaja Luelmo desde el pasado 4 de diciembre han iniciado esta mañana la búsqueda de esta joven desaparecida el pasado miércoles 12 de diciembre en El Campillo, localidad de la Cuenca Minera de Riotinto, donde residía desde el martes de la semana pasada.

Tanto el director del centro, Isidoro Romero, como sus compañeros, destacan su carácter agradable y afable: “Es una chica encantadora. Estaba muy ilusionada con su nuevo destino en Nerva. En apenas dos semanas ya conocía y trataba a todos los profesores”, destacan.

La búsqueda se extiende por seis zonas perfectamente delimitadas y la casa en la que vive de alquiler permanece precintada por la Guardia Civil.

Ezequiel Romero, coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Huelva, ha declarado que “todo es posible” por lo que no descartan ninguna hipótesis -aunque no tienen ningún sospechoso que pueda relacionarse con la desaparición de la joven profesora-. “Además del dispositivo de búsqueda que hemos iniciado con la colaboración de los vecinos, estamos trabajando con unidades de investigación sobre varias líneas de actuación así que no vamos a parar hasta encontrarla”, subraya.

El coronel ha explicado que no se descarta «ninguna hipótesis», si bien ha puntualizado que la de una posible marcha voluntaria de esta joven «nunca la hemos tenido en la cabeza», de forma que se piensa que «haya tenido algún accidente o haya alguna segunda persona implicada» en su desaparición. En esa línea, Romero ha incidido en que «lo más importante es encontrar el cuerpo de Laura», y «todavía tenemos la esperanza de encontrarla viva, que haya tenido algún accidente y esté todavía en algún sitio refugiada». «Ojalá sea así», ha expresado el coronel de la Guardia Civil.

Respecto a la búsqueda de este domingo, ha explicado que se continúa «rastreando el contorno» y «ampliamos el radio de acción», para lo cual se ha pedido que acuda la gente «con vehículos motorizados y, especialmente, tanto motocicletas como todoterrenos, y así ha sido», según ha valorado, aplaudiendo la respuesta «magnífica» de la ciudadanía. La UCO y el GEAS se unen al dispositivo.

Ha agregado que «nuestra labor es coordinarlos a todos para que no quede ninguna zona sin mirar», y ha confirmado que, además, la Guardia Civil cuenta con sus unidades de investigación que «siguen mirando todo lo que se encuentra y analizando cualquier vestigio que nos pueda dar luz para averiguar el paradero de Laura». Ha explicado además que en la investigación participan no sólo las unidades propias de la provincia, sino que «hemos pedido que para este caso vengan también los mejores de la Guardia Civil», que «no repararán en investigar nada».

Así, ha desvelado que efectivos de la Unidad Central Operativa (UCO) procedentes de Madrid se han desplazado desde este sábado a esta localidad onubense para sumarse a la investigación. Asimismo, también está movilizado el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil, que «están mirando el pantano de Campofrío, porque no descartamos nada sobre dónde encontrar el cuerpo de Laura», y también se dispone de búsqueda «tanto por el aire como con unidades caninas» y perros que han venido incluso de Cádiz y Santiponce (Sevilla). »

Sobre la investigación, el mando de la Guardia Civil ha comentado que «no tenemos una línea clara, que digamos que es la que nos puede llevar al paradero» de esta joven, que ha desaparecido en una zona «montañosa», por lo que «la probabilidad de localizar exactamente dónde estaba es un poco más dificultosa», según ha lamentado.

En ese sentido, ha recordado que fue el pasado miércoles «sobre las ocho de la tarde» cuando se registra «la última señal que daba su móvil», que denota que «tenía alguna base de datos abierta». A preguntas de los periodistas, Romero ha indicado que «no tenemos a nadie en concreto que sea el sospechoso número uno» de la desaparición de esta profesora, y al respecto ha comentado que, «en un principio, cualquier persona puede ser sospechosa», si bien ha aclarado que «por redes sociales se están diciendo muchas cosas que no son ciertas».