Javier Collado

Dobuss

Elena Páez. Hoy se ha clausurado en Córdoba el IV Congreso Internacional de Estudios de Desarrollo que ha reunido a más de 200 investigadores y en el que se han presentado 190 comunicaciones y 30 pósters científicos.

La implicación y participación activa de la sociedad civil en la consecución de los objetivos de la Agenda 2030, así como la necesidad de promover un cambio de mentalidad para que sea realmente transformadora del modelo de desarrollo y gobernanza global, han sido los mensajes que los expertos han trasladado en la última jornada del IV Congreso Internacional de Estudios de Desarrollo, organizada por REEDES y el Instituto de Investigación de la Universidad Loyola Andalucía.

La tercera y última sesión plenaria, moderada por la profesora Mª Luz Ortega, miembro del Comité Organizador del encuentro, ha contado con la participación de Federico Buyolo, Director General de la Oficina de la Alta Comisionada para la Agenda 2030; Juan Francisco Montalbán, Embajador en Misión Especial Agenda 2030; Pablo Martínez Osés, La Mundial, y Cristina Monge, de la Fundación Ecología y Desarrollo.

Durante su intervención, El director general de la Oficina del Alto Comisionado para la Agenda 2030 se ha mostrado convencido de que sin la participación de la ciudadanía será imposible acercarse a los objetivos que establece la Agenda 2030. En este sentido, ha asegurado que este modelo de transformación que plantea la Agenda 2030 “que es mucho más que un plan estratégico” debe contar con el compromiso de todos, “la ciudadanía debe entender que tiene que sensibilizarse, informase y comprometerse en ese desarrollo sostenible”.

Asimismo, ha indicado que “España tarde a la Agenda 2030, por lo que se están desarrollando políticas palanca y medidas transformadoras que nos permitan recuperar el tiempo perdido”.

Por su parte, Pablo Martínez Osés, ha subrayado que el papel de la sociedad civil es crucial y que hay transmitir la necesidad de transformar el modelo en que hemos vivido durante los últimos años, para crear sociedades inclusivas que nos lleven a que todas las personas tengan garantizados sus derechos. En relación al papel de las universidades ha afirmado que “es necesario elevar desde el ámbito académico una mirada crítica al cambio de paradigma de desarrollo que nos ha traído hasta aquí”.

Cristina Monge, de la Fundación Ecología y Desarrollo, ha destacado la necesidad de establecer alianzas para llevar a cabo la Agenda 2030, tal como se recoge en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y ha alertado sobre la dependencia de la Agenda 2030 de la situación política internacional, no obstante ha asegurado que “hay en marcha una corriente de fondo que es muy difícil de parar”.

Juan Francisco Montalbán, ha coincidido con el resto de expertos en la importancia individual de los ciudadanos en la consecución de la Agenda 2030 y ha destacado la adaptación de la misma a la realidad de España, lo que ha generado un consenso entre los diferentes grupos parlamentarios que están apoyando este proceso de transformación social y económica. 

Carmen Castiella, directora de Cooperación con América Latina y el Caribe de la AECID, ha sido la encargada de clausurar el congreso. Presentada por José Manuel Martín, director del Instituto de Desarrollo de la Universidad Loyola, ha analizado el impacto de la Agenda 2030 en la cooperación española. En su intervención, ha destacado la consolidación y el éxito de convocatoria del Congreso, además de su emplazamiento, Córdoba “una ciudad muy comprometida con el la Agenda 2030”.

Asimismo, ha indicado que la Agenda 2030 “fundamentalmente transformadora y universal” lleva a repensar la cooperación española “para hacerla más ética, transparente, abierta a los ciudadanos, que rinda cuentas y que se ponga al servicio de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.

En este sentido, ha planteado como retos para la AECID la necesidad de articular un marco estratégico que convierta a la cooperación en política de Estado, una mayor coordinación con la sociedad civil y los agentes sociales, una mayor articulación a nivel territorial y recuperar la centralidad de los derechos humanos en la cooperación al desarrollo, así como mantener la igualdad de género como seña de indentidad de la cooperación española y profundizar en la evaluación del impacto de la cooperación, ente otros.

Por otro lado, ha asegurado que la Agenda 2030 abre un escenario nuevo a las universidades “instituciones con un enorme potencial como agente transformador”. Por ello, ha solicitado a las universidades “ir más allá de la colaboración que hemos venido desarrollando hasta ahora y avanzar para abrir un diálogo que atienda necesidades mutuas y contar con el valor añadido que podemos aportar cada uno, las universidades y la AECID”. “Desde la AECID queremos ser el catalizador de esas alianzas inclusivas que promueve el ODS17, porque creemos en el papel clave de las universidades para la consecución de los objetivos de la Agenda 2030”.

Junto a Carmen Castiella, han participado el presidente de REEDES, Jorge Gutiérrez, y el rector de la Universidad Loyola, Gabriel Pérez Alcalá.