Javier Collado

Dobuss

CBN. El descubrimiento de tres biomarcadores que detectan un deterioro cognitivo leve y la enfermedad de Alzheimer tiene el potencial de conducir al desarrollo de una prueba de saliva para diagnosticar la enfermedad neurodegenerativa crónica.

Los científicos de la Universidad de Alberta, Liang Li y Roger Dixon, examinaron muestras de saliva de tres grupos de pacientes: aquellos con Alzheimer, aquellos con deterioro cognitivo leve y aquellos con cognición normal. Usando un potente espectrómetro de masas, la pareja examinó más de 6,000 metabolitos, compuestos que forman parte de los procesos metabólicos de nuestro cuerpo, para identificar cualquier cambio o firma entre los grupos.

«Encontramos tres metabolitos que se pueden usar para diferenciar entre estos tres grupos», dijo Li, y agregó que si bien los resultados son prometedores, el tamaño de la muestra fue pequeño.

«Si podemos usar un conjunto más amplio de muestras, podemos validar nuestros hallazgos y desarrollar una prueba de saliva de la enfermedad de Alzheimer», explicó.

Una prueba de saliva resultaría útil en entornos clínicos por su facilidad y naturaleza no invasiva. También tiene el potencial de detectar enfermedades neurodegenerativas antes, lo que permite una intervención temprana.

«Hasta ahora, ninguna intervención para alterar la enfermedad de la enfermedad de Alzheimer ha tenido éxito», dijo Dixon. «Los investigadores pretenden descubrir las señales más tempranas de la enfermedad para poder implementar los protocolos de prevención».

Los biomarcadores también podrían usarse para realizar pruebas de eficacia para tratamientos.

«Al usar los biomarcadores, también podemos hacer pruebas para ver qué tipos de tratamientos son más efectivos para tratar la enfermedad de Alzheimer, desde la dieta hasta la actividad física y los productos farmacéuticos», agregó Li.

La investigación fue publicada en dos artículos. El primero, «Análisis metabólicos de la saliva, detecta nuevos biomarcadores de la enfermedad de Alzheimer», se publicó en el Diario de la enfermedad de Alzheimer.

El segundo, «Biomarcadores de la enfermedad de Alzheimer a partir de múltiples modalidades, discriminó selectivamente el estado clínico: importancia relativa de los paneles metabólicos metabólicos salivales, genética, estilo de vida, cognitivo, salud funcional y marcadores demográficos de riesgo», se publicó en Frontiers in Agence Neuroscience.