Javier Collado

Dobuss


Una alumna del grado de Cuidados Auxiliares y Enfermería en el Instituto Aynadamar de Granada ha salvado la vida de un niño que se estaba atragantando gracias a la maniobra de Heimlich que aprendió en clase.

La joven iba en el Metro cuando un pequeño comenzó a atragantarse con un caramelo. «Estaba rojo y con las manos en el cuello». Entonces ella no lo dudó, y comenzó a practicarle la maniobra.

La heroína de este suceso se llama María López y es de Huétor Santillán. Como alumna de primer curso del grado medio en Cuidados Auxiliares y Enfremería, María acudió a una ‘Cardiomaratón’, varias jornadas de reanimación cardiopulmonar, donde aprendió la maniobra que ha salvado la vida al menor. Según reconoce ella misma al diario Ideal, «nunca» pensó que fuera a tener que utilizarla. Por suerte, sabía cómo hacerla.