Javier Collado

Dobuss

Hace unos días se hizo viral la instantánea de un niño brasileño en la que posa junto a dos jaguares, uno de ellos parece incluso que le está abrazando por detrás, en una laguna. Muchos tacharon la fotografía de farsa, pero aunque parezca increíble, es real. Se trata de Tiago Silveira, un adolescente de doce años que convive con jaguares desde pequeño. Sus padres, Leandro y Anah, son biólogos y coordinan el Instituto Jaguar de Brasil, según recoge la BBC.

«Mi hijo nació en un ambiente con jaguares y aprendió a lidiar con ellos desde que era un bebé. Obviamente ponemos límites, pero él ya sabe cómo comportarse. Es muy natural para él», explica su padre, quien asegura que «es parte de su vida cotidiana». Desde pequeño, Tiago ha dado el biberón a los jaguares, ha jugado con ellos y asegura sentirse un privilegiado por tener la experiencia de crecer con estos felinos.

«Estos animales no tienen a los humanos como presa. Reaccionan ante nuestras acciones, por lo que es importante respetarlos. Su lenguaje corporal te dirá si no quieren que te acerques», explica Leandro al citado diario. «Es crucial entender los límites. Cuando el jaguar quiera proximidad, vendrá. No son animales sociales, pero crean vínculos (con los humanos) de por vida», concluye.