Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

Un Córdoba aguerrido y muy sólido en defensa no pudo pasar del empate en La Romareda ante el Zaragoza. El conjunto cordobesista dispuso de las mejores ocasiones del encuentro ante una escuadra maña que apenas llegó a inquietar la portería blanquiverde. Un punto que sabe a poco por la imagen que ofreció el equipo de Curro Torres, que intentará traerse los tres puntos la próxima semana en Reus.

Optó Curro Torres por Carlos Abad; Loureiro, Quintanilla, Aythami, Javi Galán; Vallejo, Blati, Araujo; Sebas Moyano, De las Cuevas y Jaime Romero.

Comenzó el encuentro con una gran intervención de Carlos Abad en un encuentro en el que los blanquiverdes se quisieron hacer los dueños del partido. A la réplica, Miguel de las Cuevas buscaba portería con un disparo cruzado que se marchaba lamiendo el palo. Poco después, Quintanilla remataba por encima del larguero. Así, sin más ocasiones y sin sufrir el conjunto cordobesista, se fue el choque al descanso.

Tras el paso por vestuarios, los blanquiverdes dieron un pasito al frente y se fueron a por la portería rival, con especial protagonismo del tridente ofensivo. Por su parte, los zaragocistas intentaban bombear balones al área de Abad, quien se hacía fuerte en su zona para abortar cualquier peligro.

Refrescó el ataque Curro Torres primero, dando entrada a Jovanovic por Sebas Moyano y, después, Andresito por Quim Araujo.

El joven delantero lo intentó con una potentísima volea que obligaba a la estirada al meta local. Poco después probaba Aythami con un cabezazo picado que le salía algo mordido.

No se conformaba el Córdoba y el míster cambió a Jaime Romero por Piovaccari. Lo seguían intentando los nuestros y una buena entrada por la derecha acabó con un centro que Blati remató muy potente pero desviado.

No hubo tiempo para más. El Córdoba se tuvo que conformar con el punto, un punto que, visto lo visto, sabe a poco para el conjunto cordobesista.