Aceite de Oliva.

Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

CBN/Mercacei. La Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, en sus siglas en inglés) ha aprobado una nueva declaración de salud calificada para aceites comestibles que contienen altos niveles de ácido oleico, una grasa monoinsaturada que ha demostrado tener beneficios cardiovasculares cuando reemplaza a la grasa saturada.

La FDA ha informado de que existen dos tipos de reclamaciones de salud en los paquetes de productos alimenticios: autorizadas y calificadas. Las primeras de ellas cumplen con el estándar más riguroso “de acuerdo científico significativo», lo que supone que la declaración está respaldada por la totalidad de la evidencia científica disponible públicamente entre una sustancia y una enfermedad; mientras que las calificadas significan que están respaldadas por una evidencia científica más limitada que no cumple con el estándar riguroso.

No obstante, para garantizar que las reclamaciones calificadas no sean engañosas, deben ir acompañadas de un descargo de responsabilidad para comunicar a los consumidores el nivel de evidencia científica que respalda la reclamación.

En concreto, según ha precisado este organismo, los fabricantes de estos aceites pueden optar por incluir una declaración de salud calificada en su etiqueta que indique que «la evidencia científica de apoyo, pero no concluyente, sugiere que el consumo diario de aproximadamente 1½ cucharadas (20 gramos) de aceites que contienen altos niveles de ácido oleico, puede reducir el riesgo de enfermedad coronaria». Esta declaración también deberá dejar claro que para lograr este beneficio, estos aceites “deben reemplazar las grasas y los aceites con un alto contenido en grasas saturadas y no aumentar la cantidad total de calorías que consume en un día».

Los aceites comestibles deben contener al menos un 70% de ácido oleico para cumplir con los criterios para esta declaración de salud calificada. Los aceites comestibles específicos incluyen: aceite de girasol alto oleico, aceite de cártamo alto oleico, aceite de canola alto oleico, aceite de oliva y aceite de algas alto oleico.

La FDA ha explicado que evaluó los resultados de siete pequeños estudios clínicos que estudiaron la relación entre el consumo de aceites con alto contenido en ácido oleico y niveles mejorados de colesterol, lo que indica un riesgo reducido de enfermedad coronaria. Seis de los estudios constataron un nivel de colesterol más bajo y otro no mostró ningún efecto significativo. Este organismo ha insistido en que, tal y como se señaló en la declaración de propiedades saludables, ninguno de los estudios encontró que el consumo de aceites que contienen ácido oleico tenía efectos beneficiosos para el corazón a menos que reemplazaran otro tipo de grasas y aceites con mayor contenido de grasas saturadas en la dieta.

“El establecimiento de un marco que aliente a la industria a invertir y transmitir a los consumidores los atributos nutricionales de sus productos puede respaldar opciones más saludables para los estadounidenses. La iniciativa de hoy nos acerca un paso más a nuestro objetivo final de mejorar la nutrición y reducir la carga de enfermedades crónicas”, ha resaltado la FDA.