Imagen: Blog Sicilia

Javier Collado

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Volver a casa sola siempre produce una sensación de peligro que los hombres no experimentan. Consciente de ello, el usuario de Reddit Karlosmdq ha publicado en la red social lo que le ocurrió hace una semana en Belfast, en Irlanda del Norte, cuando persiguió a una chica hasta que llegó a su coche.

«Estábamos caminando en direcciones opuestas cerca de la nueva residencia estudiantil, me miraste brevemente y seguiste caminando y, un par de segundos más tarde, me di la vuelta y empecé a seguirte. Noté el momento en el que te diste cuenta de que te estaba siguiendo por cómo cambió tu ritmo y cogiste el móvil. Eso no me detuvo, solo seguiste caminando y mantuve la distancia simulando hablar por teléfono, pensé un par de veces en acortar la distancia y presentarme, hablar contigo, pero no lo hice, así que seguiste caminando, mirando de reojo para ver dónde estaba.

Si hubieses llevado zapatillas habrías empezado a correr, pero llevabas zapatos de tacón alto. Me detuve en mi coche, el tuyo estaba más abajo en la calle. Usé mi teléfono nuevamente, y te vi hacerme una foto o vídeo cuando pasaste a mi lado en tu coche»,

Sin embargo, la carta explica el verdadero motivo de esa persecución aquella persecución: «Lo que probablemente no notaste fue a los otros dos muchachos, los que estaban en la otra acera, que te señalaron y comenzaron a seguirte antes de que nos cruzáramos la primera vez. No notaste cómo te miraban o el hecho de que parecían estar drogados, o un poco borrachos, o tal vez ambos».

Según su relato, el hombre decidió perseguirla para protegerla y señala que seguramente no se dio cuenta de la presencia de este peligro ni cuando pasó por la esquina en la que ellos estaban cuando se fue con su coche. «También te perdiste los siguientes diez minutos mientras esperaba en mi coche a que llegara la Policía (a la que llamé mientras estabas subiendo a tu coche), los 15 minutos de preguntas que siguieron y cómo le mostré la foto de los dos tipos

Lamento mucho haberte asustado, pero para serte sincero, yo también me asusté mucho, no soy un héroe y mi instinto me decía que sacara la mierda de allí, pero podrías haber sido mi esposa (que aparca en la misma calle) o mi hija aparcan y no me habría perdonado en la vida no haber hecho nada para detenerlo», concluye el autor de la carta.