Javier Collado

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Una niña de 13 años ha sido liberada por la policía de Madrid tras haber pasado 24 horas raptada por un hombre de 39 años que la embaucó por medio de un chat, según confirmado la Jefatura Superior de Policía. El hombre español de origen venezolano y sin antecedentes penales, fue detenido y se encuentra acusado de los delitos de detención ilegal y de abusos sexuales a una menor.

Un portavoz policial le dijo al diario El País que la familia de la nena realizó la denuncia el sábado 17 después de que la joven saliera el día anterior, supuestamente, con unas amigas y no volvió a casa. Cuando la familia reviso las cosas de la menor descubrió que mantenía desde el verano una conversación de contenido sexual con un hombre por medio del chat de un videojuego de la Playstation. Con dicha pista, los policías lograron dar con ellos ayer cuando ambos estaban dentro del auto del acusado en el aparcamiento de su vivienda.

Desde la cadena SER detallaron que el piso está en el distrito de Retiro, en pleno centro y que la policía recibió la llamada de una mujer que terminó siendo la esposa del supuesto raptor, donde alertaba que su marido le había dicho que se había metido en problemas. La mujer relevó a los agentes la localización del garaje que su marido tenía en Retiro.

Tras varios meses de conversaciones en el chat, el hombre convenció a la menor de que saliera a la calle a las tres de la tarde del sábado y se la llevó a su coche, donde le puso un pañuelo en los ojos y le dijo que no tuviera miedo. Con los ojos vendados, la llevó a un piso de Madrid, donde presuntamente el hombre abusó sexualmente de ella.

El acusado llegó a amenazar a la niña con matarla a ella y su familia. La madre de la niña habló con el medio Telemadrid y afirmó que todo quedó en un susto pese a que la menor se encuentra “aturdida, nerviosa y con mucho miedo”.

Además, la madre señaló que jugaba con sus primos a los videojuegos pero que, “poco a poco”, se fue separando de la familia y aislándose: “Le comió la cabeza enteramente y decidieron marcharse. Él se hacía pasar por un joven de su edad. Mi hija le dijo que tenía 13 años y él dijo: ‘Yo soy un poco mayor, tengo 17’. A los meses, le dijo que tenía 26 y el último mes, que ya la tiene preparada, le dice que tiene 39, aunque yo deduzco que tenía 42”, explica.

La mujer se lamenta diciendo que: “Doy gracias a Dios que se ha quedado en un susto, aunque esto nos va a llevar mucho tiempo para salir adelante.No se lo deseo ni a mi peor enemigo”. Y sentenció diciendo que: “La daba por muerta”.