Foto: Mezquita-Catedral de Córdoba

Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

Gracias a las herramientas de simulación virtual, así como a nuevas tecnologías desarrolladas, actualmente resulta posible conocer el campo sonoro de espacios inexistentes en la actualidad. Siguiendo este campo de trabajo, que algunos expertos denominan ‘Arqueología Acústica’, expertos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Sevilla han realizado un estudio en el que determinan la variación de los parámetros acústicos, tales como la reverberación, la claridad o la definición de la actual Mezquita Catedral de Córdoba.

Frente a la homogeneidad visual del interior de la mezquita musulmana, los resultados obtenidos en este estudio acústico permiten confirmar que la percepción sonora varía según las zonas. Esta circunstancia se debe a las sucesivas ampliaciones que ha ido experimentando el templo a lo largo de su historia.

“La mezquita fundada por Abd al-Rahman I responde acústicamente a los requerimientos litúrgicos islámicos, proporcionando un espacio vivo que favorece su majestuosidad. Las posteriores ampliaciones dan una apariencia formal de superposición al espacio preexistente. Sin embargo, se producen notables diferencias sonoras en el espacio interior. Esto, unido al aumento de la profundidad que causó la ampliación de Abd al-Rahman II, supone una merma de la calidad acústica de las zonas más alejadas del muro de la qibla”, explica el catedrático de la Universidad de Sevilla Juan José Sendra.

Con la ampliación de Al-Hakam II se obtienen dos mezquitas acústicamente yuxtapuestas. La última ampliación lateral de Al-Mansur, en la que incluso el mihrab está descentrado respecto al nuevo conjunto, se desvincula acústicamente del resto del conjunto, con una clara degradación del mensaje verbal.