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Redacción. Blanca Ruiz, presidenta de la Federación Española de Fibrosis Quística,  ha demostrado que hasta en las condiciones más complicadas querer muchas veces es poder.

Se planteó un dificilísimo reto, ante el trasplante de pulmones al que fue sometida hace ocho años y aquejada de nacimiento de fibrosis quística, como es escalar la cifra del pico Aneto, situado a 3.404 metros de altitud y lo ha conseguido.

Para ascender hasta el pico más alto de los Pirineos eligió estar acompañada por su amigo Pachi Irigoyen, también trasplantado.
Blanca fue ganadora del concurso ‘Persigue tu sueño, supera los obstáculos’, patrocinado por la marca de neumáticos Bridgestone ante más de 250 historias, y los tres embajadores del proyecto, los deportistas Sergio Rodríguez, Javier Gómez Noya y Lidia Valentín, se decantaron por su candidatura.
Con este proyecto, Bridgestone busca transmitir los valores de esfuerzo, perseverancia y superación y servir de inspiración a todos aquellos que persiguen metas a pesar de los obstáculos diarios. Así, dentro de la iniciativa, Bridgestone organiza desde hace dos años un concurso de sueños para conocer aquellas historias de superación de todos los que persiguen una meta.
«Quiero estar lo más cercana al cielo para darle las gracias a mi donante por esta segunda oportunidad», indicó Blanca en la presentación de su candidatura.La historia de Blanca es la historia que viven muchos afectados por esta enfermedad, que en España padecen más de 3.000 personas. «Superar una enfermedad como la fibrosis quística es como subir una montaña.
La subida a la cima es lo que pasa una persona con esta enfermedad a lo largo de su vida hasta que llega el trasplante. La media de supervivencia de unos pulmones trasplantados es de 10 años. Por eso, te planteas vivir el día a día a tope porque, como esto dura lo que dura, hay que exprimir la vida al máximo», explica en el vídeo rodado en su ascenso al Aneto el pasado mes de julio.
Blanca piensa que esta enfermedad le ha enseñado «a valorar la vida de otra manera, a dar importancia a lo que realmente la tiene, a silbar, a cantar y a reírme a gusto, que es el mayor placer de la vida».
El sueño de Blanca era subir el Aneto y lo ha conseguido, sirviendo de inspiración y ejemplo a todos los que persiguen objetivos demostrando que con perseverancia, ganas y trabajo, los sueños se pueden alcanzar.