Javier Collado

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CBN. El juez José María Lidón salía el 7 de noviembre de 2001 a las 7:25 horas de la mañana en su coche del garaje de su domicilio de Getxo (Vizcaya) junto a su esposa y su hijo para dirigirse a la Universidad de Deusto, donde ejercía como profesor.

Tras salir del aparcamiento, dos hombres se colocaron frente al vehículo y asestaron dos tiros a Lidón en presencia de su esposa. Su hijo Íñigo, de 20 años, presenciaba el asesinato de su padre desde su coche que iba frente al de su padre. Su esposa, Marisa Galarraga, permaneció abrazada al magistrado hasta que llegaron los servicios de emergencia que intentaron reanimar al docente, que aún seguía con vida, pero sin que éstos pudieran hacer nada por salvarle. José María Lidón, casado y con dos hijos (Jordi e Íñigo), fue ese día asesinado por ETA a los 50 años y se convirtió en la novena víctima relacionada con la Justicia que mataba la banda terrorista, que llevaba 101 días sin cometer ningún atentado.

El día de su asesinato, la Universidad de Deusto suspendió todas sus clases. Por su parte el Foro de Ermua, asociación creada tres años antes tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco, convocó manifestaciones en las tres capitales vascas, hubo numerosas concentraciones en todo el territorio nacional y todos los juicios del Palacio de Justicia de Bilbao fueron suspendidos. El entonces miembro del Consejo General del Poder Judicial Juan Pablo González, enmarcó el crimen como un «atentado contra el Poder Judicial» y el consejero de Justicia vasco afirmó que ETA había «perdido el norte» y anunció mayores medidas de seguridad en los Palacios de Justicia.

Uno de los hijos del juez Lidón, Íñigo Lidón, ha denunciado esta semana, 17 años después del crimen, el «tortuoso» proceso judicial que está sufriendo la familia para poder juzgar al exjefe militar de ETA Mikel Garikoitz Aspiazu, más conocido como ‘Txeroki’, que cumple condena en una cárcel francesa desde 2008. Fueron su madre y él mismo quienes reconocieron a ‘Txeroki’ como autor del asesinato hace dos años durante una rueda de conocimiento, tras un largo un largo proceso judicial en el que se dieron por muertos a los presuntos asesinos (Hodei Gallaraga y Egoitz Gurrutxaga) cuando explotó el coche en el que transportaban explosivos en 2002.

Los familiares denuncia que la orden de extradición para que ‘Txeroki’ vuelva a España y sea juzgado no ha sido tramitada ya que se ha «extraviado» y las autoridades galas no han llegado a recibirla: «Alguien no ha querido hacer su trabajo y no ha hecho seguimiento de la orden de extradición, sin pensar que, detrás de esa orden, hay personas muertas y familias que solo buscan justicia para poder pasar página». Pese a todo tiene la esperanza de que en 2019 se celebre «por fin» el juicio.

‘Txeroki’ fue entregado temporalmente este verano a España para ser juzgado en la Audiencia Nacional por intentar asesinar a la delegada de Antena 3 en el País Vasco en 2002, solo un año después de matar a Lidón. La familia ha lamentado que se enteró por la prensa de que el autor del asesinato de Lidón estuviese en España para ser juzgado por otro caso distinto al del magistrado.

El presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Juan Luis Ibarra, defendía este miércoles en el acto en memoria del magistrado por el aniversario de su asesinato, que todavía hoy es un tiempo «difícil» para las víctimas del terrorismo, y citaba las palabras del poeta Juan Gelman al recibir el premio Cervantes para referirse a la situación actual del País Vasco: «Las heridas aún no están cerradas, laten en el subsuelo de la sociedad como un cáncer sin sosiego, su único tratamiento es la verdad, y luego, la justicia». Ibarra mandaba además este mensaje a la esposa y los hijos del juez asesinado: «Sabéis que los compañeros y amigos de ‘Jose Mari’ no estamos dispuestos a destituir el pasado. Sabéis que tampoco vamos a transigir con quienes nos ofrecen un diploma en la universidad del olvido. Podemos y necesitamos sobrevivir desde el compromiso con el valor ético de la memoria de la verdad».

«Aún no se ha conseguido la plena justicia con las víctimas del terrorismo», aseguraba el magistrado antes de dirigirse a los familiares de Lidón: «Lo sabéis vosotros muy bien porque sufrís la realidad de que 17 años después nadie ha sido juzgado como autor del asesinato de José María Lidón».