Javier Collado

Dobuss

Las islas de Gran Canaria y Tenerife parecen estar registrando un movimiento geodinámico de aproximación que las unirá al cabo de varios millones de años. Expertos de la Universidad de Sevilla y del Laboratorio de Astronomía, Geodesia y Cartografía de la Universidad de Cádiz han publicado un estudio en Journal of Geodynamics en el que analizan el comportamiento de la zona geodinámica de la isla de Tenerife.

Aunque el objetivo del estudio no era el comportamiento entre las dos áreas, se ha observado que hay un proceso de unión de las islas de Tenerife y Gran Canaria, que podría ser causado por la acción de una falla entre las dos islas. «Los valores de desplazamiento interplaca detectados entre la isla de Tenerife y Gran Canaria son milimétricos, por lo que, dada la distancia entre las islas (aproximadamente 64 kilómetros), tendrán que pasar millones de años hasta que se unan, lo que podría deberse a una posible cizalladura.

Los movimientos son latentes, y también, en este momento, podría haber nuevos elementos a tener en cuenta», destaca la profesora de la Universidad de Sevilla, Cristina Torrecillas.