Javier Collado

Dobuss

Una dentista y la compañía aseguradora deberán pagar 2,5 millones de euros de indemnización a una paciente alérgica a los metales a la que se le implantó unas prótesis de cromo-cobalto. La afectada, de 38 años, informó «personal, directa y documentalmente» a la acusada de que padecía esta alergia.

Según publica El Periódico, la Audiencia de Barcelona ha confirmado la sentencia del Juzgado Penal número 3 de Sabadell que, además del pago de la indemnización, la dentista ha sido condenada a seis meses de prisión e inhabilitación por un delito de lesiones imprudentes.

La mujer informó a la acusada de que tenía alergia a los metales y, a pesar de ello, la dentista le realizó un tratamiento con prótesis de cromo-cobalto, sin ofrecerle ninguna alternativa. Además la dentista no le informó en ningún momento del procedimiento que seguía.

Tras la operación, la paciente comenzó a sufrir infecciones, cefaleas y reacciones alérgicas. A los pocos días comenzó a notar que tenía «dificultad para el habla, la masticación y la deglución», unos síntomas a los que la dentista le contestó: «Tiene que irse acostumbrando».

Finalmente le retiraron la prótesis que le ha ocasionado lesiones de por vida, ya que no puede trabajar y apenas puede llevar una vida normal. Ella misma se califica como «una persona muerta en vida».