Javier Collado

Dobuss

Elena Páez. Pasado mañana domingo, a las 18.00, en el Teatro Góngora, la compañía de títeres Etcétera presenta el espectáculo El sastrecillo valiente, basado en la obra musical del compositor húngaro-francés Tibor Harsányi, quien tomó como referencia el cuento homónimo de los hermanos Grimm. Esta función, recomendada para niños a partir de los 3 años y público familiar, abre una nueva temporada del programa Vamos al teatro, que organizan la Delegación de Educación del Ayuntamiento y el Instituto Municipal de las Artes Escénicas (IMAE). El lunes y el martes, días 29 y 30, ambos a las 10.00 y a las 12.00 y en funciones reservadas a grupos escolares concertados, asistirán a este mismo espectáculo 1.838 alumnos de Educación Infantil y primer ciclo de Primaria, más 142 profesores, de 35 centros de enseñanza.

Esta nueva creación de Etcétera parte de la obra musical El sastrecillo valiente, de Tibor Harsányi, que escribió esta partitura para títeres en 1950 versionando el cuento de los hermanos Grimm. La traducción al castellano de este cuento musical es de Felicia Sastre. Se trata de una suite para ocho instrumentistas y narrador, que juntos cuentan esta historia épica, tierna y graciosa. La música es amable al oído, apta para niños y mayores. Compuesta para ser representada con marionetas, es muy descriptiva y permite seguir fácilmente las acciones, cambios de escenarios y personajes, estados de ánimo etc.

El sastrecillo valiente es un cuento popular alemán entre los recogidos por los hermanos Grimm en Cuentos de la infancia y el hogar de 1812 (aunque sus primeras versiones literarias se remontan al siglo XVI). Cuenta la historia de un sastrecillo que en su taller mata de un golpe a siete moscas que le importunan. Sorprendido por el número, decide salir a contar su hazaña, para lo que borda un cinturón en el que pone “siete de un golpe”. Llega cerca de un palacio, donde los campesinos y gente de la corte al leer su cinturón, creen que se trata de siete hombres. Por el valor y la fuerza que le suponen, el rey, enterado de su presencia, le encomienda entonces salvar al reino de diferentes peligros: dos gigantes, un jabalí y un unicornio. En recompensa el sastre recibirá la mitad del reino y la mano de la princesa. El valiente sastrecillo consigue vencer los obstáculos gracias a múltiples astucias y trucos, y termina contrayendo nupcias con la hija del monarca. El sastrecillo valiente satisface el deseo de muchos de que venzan los débiles, los pequeños, los listos; ya que la sagacidad es algo que se adquiere. El espectáculo de Etcétera aborda el tema de que el saber vale más que la fuerza, enfocando valores como la igualdad de género o la riqueza no material –esa que aporta el trabajo y el conocimiento–, cuestionando la sobredimensión de la “fama” y acentuando la importancia de la creatividad, la imaginación o las ideas.

Bajo la dirección de Enrique Lanz, Etcétera pone en escena esta obra con objetos propios de una sastrería: patrones, maniquíes, miriñaques, agujas, planchas, tijeras, rollos de tela. El sastrecillo valiente se compone a partir de un trozo de tela ante la vista del público, la plancha se convierte en un jabalí, los bastidores de bordado en gigantes, y patrones y tijeras conforman un gran unicornio… Títeres, objetos, sombras, proyecciones de vídeo y actrices, se ponen al servicio de una obra musical y ofrecen una versión contemporánea de este cuento clásico.

Como en otras creaciones de la compañía hay una historia dentro de otra. En este caso la del departamento de sastrería de un teatro, que cuenta su versión del cuento, a la vez que introduce a los niños en el mundo de la sastrería escénica, y enseña términos, instrumentos, acciones habituales de este oficio. Con esto se pretende que el espectáculo no solo sirva para difundir valores literarios y musicales, sino también para dar a conocer esos oficios del teatro que son menos visibles para el público. Como es ya una constante en el trabajo de Etcétera, el espacio, los decorados y los títeres, albergan numerosos trucos, sencillos pero eficaces, de forma que nada es lo que parece y todo se transforma mágicamente ante el espectador. Trampantojos, juegos de planos, cambios de escalas, multiplicidad de espa- cios de juego, elementos que aparecen, desaparecen, o se transmutan, artificios y artesanía escénica característica de la poética de Etcétera, para provocar en el público un estado de encantamiento sensorial. Estos elementos persiguen crear un espectáculo que se convierta en una experiencia de goce estético, que la magia teatral, el humor y la temática, unidos a la música, provoquen momentos de verdadera felicidad y reflexión para disfrutar en familia.

Con dirección de escena, escenografía, vídeos y títeres de Enrique Lanz, y dramaturgia del propio Enrique Lanz y Yanisbel Victoria Martínez, las actrices en escena son Noche Diéguez, Yanisbel Victoria Martínez y los titiriteros Araceli García, Carlos Montes, y Migue Rubio. La dirección de actores es, Jorge Ferrera; la realización de títeres y escenografía, de Victor Alcalá, Fátima Sahara Castillo, Araceli García, Ana Lanz, Enrique Lanz, Carlos Montes, Mariana Piñar, Óscar Ruiz, Cuca Vidal, Carlos Villarraso; la costura, de Fátima Sahara Castillo; la asistencia al diseño de objetos, de Araceli García, Carlos Montes, Mariana Piñar; la luminación, de Lía Alves; la construcción de fuentes de luz, de Boualeme Bengueddach; y la post- producción de vídeos, de Merlí Borrell. …//…

Premio Nacional de Teatro para la Infancia y la Juventud 2014, Etcétera es una compañía fundada en 1981 en Granada, por Enrique Lanz y Fabiola Garrido. La excelencia y versatilidad de su trabajo la han convertido en un referente de calidad dentro del teatro contemporáneo español. Su obra es sinónimo de rigor y vanguardia. Etcétera ha estrenado diferentes espectáculos entre los que destacan: Sypnosis (1985), Trans (1990), Pedro y el lobo (1997), La serva padrona (1998), Historia de Babar el elefantito (2001), Soñando el carnaval de los animales (2004), El retablo de maese Pedro (2009), La caja de los juguetes (2009), El alma del pueblo (2013) y El sastrecillo valiente (2013). Estas creaciones han conocido un significativo éxito por parte del público y la crítica, que les ha permitido presentarse en los más importantes festivales de títeres y música a nivel internacional, viajando por una veintena de países, actuando además en los teatros de mayor renombre de la escena española. Cabe destacar, por su repercusión pública, la colaboración con el Gran Teatre del Liceu de Barcelona durante doce temporadas, y con el Teatro Real de Madrid, donde ha presentado cinco de sus espectáculos. El trabajo de Etcétera se podría identificar por la escenificación de obras musicales con títeres para todos los públicos. La compañía es líder en España en este género, y con su obra ha abierto la puerta de grandes teatros y festivales que ahora acogen a los títeres en sus programaciones. Etcétera ha allanado así el camino a muchas compañías que siguen sus pasos, siendo escuela y cantera de numerosos titiriteros en Granada. Más allá de esta evidencia, lo que distingue su obra es la poesía de sus espectáculos, la concienzuda búsqueda estética para crear los títeres, la innovación técnica y la investigación continua como motor y eje de todos los proyectos. Esto permite que cada espectáculo sea voluntariamente diferente en estética y técnica a los anteriores, y que la renovación sea permanente, por lo que el I+D+i deviene una práctica habitual. Entre sus misiones se encuentra también la investigación, documentación y difusión del teatro de títeres tradicional y contemporáneo. Entre junio de 2012 y agosto de 2014 la exposición Títeres. 30 años de Etcétera, en el Parque de las Ciencias de Granada, mostró una antología de sus tres primeras décadas de trabajo. La muestra fue visitada por cerca de 800.000 personas. En 2014, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte le otorgó el Premio Nacional de Artes Escénicas para la Infancia y la Juventud por “la calidad y la innovación de sus creaciones a lo largo de una amplia trayectoria en el ámbito del títere tradicional y contemporáneo”. El jurado reconoció igualmente la labor de Títeres Etcétera “en su búsqueda de nuevos lenguajes escénicos y el mérito de haber introducido el títere en teatros de gran formato. En los últimos años destacan sus producciones El retablo de maese Pedro y El sastrecillo valiente, así como la importante labor pedagógica realizada con su exposición Títeres. 30 años de Etcétera, en el Parque de las Ciencias de Granada”.

Esta nueva creación de Etcétera es a partir de la obra musical El sastrecillo valiente, del compositor húngaro-francés Tibor Harsányi (1898-1954), quien tomó como referencia el cuento homónimo de los hermanos Grimm.

El sastrecillo valiente es un cuento popular alemán entre los recogidos por los hermanos Grimm en Cuentos de la infancia y el hogar de 1812 (aunque sus primeras versiones literarias se remontan al siglo XVI).

Cuenta la historia de un sastrecillo que en su taller mata de un golpe a siete moscas que le importunan. Sorprendido por el número, decide salir a contar su hazaña, para lo que borda un cinturón en el que pone “siete de un golpe”. Llega cerca de un palacio, donde los campesinos y gente de la corte al leer su cinturón, creen que se trata de siete hombres. Por el valor y la fuerza que le suponen, el rey, enterado de su presencia, le encomienda entonces salvar al reino de diferentes peligros: dos gigantes, un jabalí y un unicornio. En recompensa el sastre recibirá la mitad del reino y la mano de la princesa. El valiente sastrecillo consigue vencer los obstáculos gracias a múltiples astucias y trucos, y termina contrayendo nupcias con la hija del monarca.

El sastrecillo valiente satisface el deseo de muchos de que venzan los débiles, los pequeños, los listos; ya que la sagacidad es algo que se adquiere.

El espectáculo aborda el tema de que el saber vale más que la fuerza, enfocando valores como la igualdad de género o la riqueza no material – esa que aporta el trabajo y el conocimiento. Cuestionamos la sobredimensión de la “fama” y acentuamos la importancia de la creatividad, la imaginación, las ideas…

Tibor Harsányi escribió esta partitura para títeres en 1950 y él mismo versionó el cuento de los hermanos Grimm. La traducción al castellano de este cuento musical es de Felicia Sastre.

Se trata de una suite para ocho instrumentistas y narrador, que juntos cuentan esta historia épica, tierna y graciosa.

La música es amable al oído, apta para niños y mayores. Compuesta para ser representada con marionetas, es muy descriptiva y permite seguir fácilmente las acciones, cambios de escenarios y personajes, estados de ánimo…

Etcétera, bajo la dirección de Enrique Lanz, pone en escena esta obra con objetos propios de una sastrería: patrones, maniquíes, miriñaques, agujas, planchas, tijeras, rollos de tela.

El sastrecillo valiente se compone a partir de un trozo de tela ante la vista del público, la plancha se convierte en un jabalí, los bastidores de bordado en gigantes, y patrones y tijeras conforman un gran unicornio…

Títeres, objetos, sombras, proyecciones de vídeo y actrices, se ponen al servicio de una obra musical y ofrecen una versión contemporánea de este cuento clásico.

Como en otras creaciones de la compañía hay una historia dentro de otra. En este caso la del departamento de sastrería de un teatro, que cuenta su versión del cuento, a la vez que introduce a los niños en el mundo de la sastrería escénica, y enseña términos, instrumentos, acciones habituales de este oficio…

Con esto se pretende que el espectácu- lo no solo sirva para difundir valores li- terarios y musicales, sino también para dar a conocer esos oficios del teatro que son menos visibles para el público.

Como es ya una constante en el trabajo de Etcétera, el espacio, los decorados y los títeres, albergan numerosos trucos, sencillos pero eficaces, de forma que nada es lo que parece y todo se trans- forma mágicamente ante el espectador.

Trampantojos, juegos de planos, cam- bios de escalas, multiplicidad de espa- cios de juego, elementos que aparecen, desaparecen, o se transmutan, artifi- cios y artesanía escénica característica de la poética de Etcétera, para provocar en el público un estado de encanta- miento sensorial.

Estos elementos persiguen crear un es- pectáculo que se convierta en una ex- periencia de goce estético, que la magia teatral, el humor y la temática, unidos a la música, provoquen momentos de verdadera felicidad y reflexión para disfrutar en familia.

El espectáculo se ha presentado en grandes escenarios como el Teatro Real, Madrid (2 temporadas), o el Teatro Arriaga (2 temporadas de ABAO- OLBE).

Ha sido programado en festivales como el Internacional de Música y Danza de Granada, el Internacional de Santander, la Quincena Musical de San Sebastián, el Internacional de Teatro de Vitoria.

Ha girado con gran éxito por una buena parte de la geografía española: diferentes teatros de la Comunidad de Madrid, Valladolid, Zaragoza, Granada, Pamplona, Logroño, Pontevedra, Melilla, Murcia, Palencia, Cuenca, Guadalajara, Villena, Cádiz, habiendo hecho 100 representaciones.