Javier Collado

Dobuss

Hoy es la festividad del San Rafael. Cuando media Europa fue devastada por la peste y miles de personas perdieron sus vidas como consecuencia de esta epidemia, toda la ciudad se encomendó a San Rafael y, como si fuera prácticamente un milagro, la peste causó poco daño entre los cordobeses.

Originariamente, la festividad de San Rafael se celebraba el 24 de octubre hasta que en el año 1970, las festividades en honor a los arcángeles San Gabriel, San Miguel y San Rafael fueron reunidas en el 29 de septiembre. No obstante, y por la gran devoción a su figura, se le concedió a la ciudad de Córdoba el privilegio de mantener la fiesta de San Rafael según la tradición.

El 24 de octubre la Iglesia del Juramento de Córdoba se convierte en un ir y venir de gente que visitan al Custodio para agradecerle su presencia en la ciudad desde hace más de 360 años.

Los cordobeses se visten de gala para celebrar la festividad de su Custodio, el Arcángel San Rafael. Se trata, sin duda, de uno de los días más esperados para miles de personas que viven y sienten una profunda devoción hacia el Arcángel.

Este día muchos cordobeses van al campo donde hacen un “perol” pasando el día con amigos y familiares, hecho que se ha convertido en una costumbre. Uno de los lugares preferidos para estar ese día en familia es el parque periurbano de “Los Villares”.