Córdoba Club Fútbol Femenino/ Imagen: CCF.

Javier Collado

Dobuss

El planteamiento defensivo propuesto por Antonio Serrano para intentar frenar a las hasta hace unas horas, líderes de grupo (comandado tras la jornada de hoy por el Santa Teresa SD, nuestro próximo rival) ha resultado a la perfección, ya que frente a este equipo, lo más importante era mantener la portería a 0 y evitar así que las granadinas aumentaran su diferencia en el average general que asciende ya a 29 goles por 18 de las blanquiverdes.

La primera ocasión del encuentro para las nuestras llegaba en el minuto de 5 en botas de Cristi Medina y Mery Martí que bloquearon a la perfección la salida de balón de la defensa granadina provocando un error que dejó a Martí sola delante de Andrea Romero, portera rojiblanca, y que por muy poco, no puso por delante a las de “Chico”. Tras los primeros compases de este duelo y con el trascurso del encuentro, el Granada se fue haciendo con la posesión del balón y las ocasiones más claras de gol caían de su lado, mientras que las blanquiverdes solo podían aguantar estoicamente las embestidas nazaríes cerrando filas atrás y con un muro bajo palos llamado Carmen Gordillo. Así, la primera mitad se saldaba con el merecido resultado de porterías invictas y con dos amarillas para la zaga local, nuestras valientes Nacha e Irene, que junto con Pipa y Encarni evitaban una vez tras otra que las rojiblancas llegaran con facilidad al último pase.

Tras el descanso y con la satisfacción de ver que la portería custodiada por nuestra 1, Gordillo, seguía intacta y que éramos capaces de poner freno a las rojiblancas, las hoy elegidas como valientes defensoras de la elástica blanquiverde se hacían con las primeras ocasiones metiéndole el miedo en el cuerpo a la defensa rival y dejando claro que también iban a intentar hacerse con los 3 puntos. En el 52’ hilaban una buena jugada Cristi Medina, llegando por su carril derecho y Mery Martí, hoy como punta en solitario, jugada que terminó en córner. Poco después, apenas unos minutos, en el 56’, era Avilés la que con un disparo lejano intentó abrir la cuenta en el marcador pero finalmente también se fue a córner tras tocar en una jugadora visitante. La presión blanquiverde continuaba y poco tardó en llegar la tercera ocasión casi consecutiva para las nuestras; Martí remató de bolea un balón que quedaba suelto al borde del área y que atajó Andrea sin mucha dificultad ya que le fue directamente a la manos. Durante casi el primer cuarto de hora de la segunda parte de la contienda, era el Córdoba el que disfrutaba del control del esférico y gozaba de las ocasiones más claras, pero poco duraría este escenario tan favorable ya que la soledad de la 9 en territorio granadino y las continuas subidas de las rivales, obligaban a las nuestras a meterse atrás para de nuevo intentar que no llegaran a ponerse por delante en el luminoso.

Quedaba poco para finalizar el partido y los ataques del Granada se hacía cada vez más constante y difícil de blocar haciendo que Gordillo tuviera que emplearse a fondo para que el balón no llegara a su red, y así lo hizo. Voló para sacar un disparo que parecía colarse por la escuadra derecha. Se tiró por bajo en una estirada imposible para desviar un balón que salía rozando el palo derecho de su portería e incluso sufrió un golpe tremendo contra el póster al sacar de nuevo un disparo que se colaba en sus dominios. Lo hizo todo, lo posible y lo imposible, se dejo el alma, la voz e incluso su integridad física defendiendo a su equipo. Se convirtió en una pesadilla para las de Granada que se desesperaban viendo como una y otra vez salvaba todos los balones que llegaban a sus dominios por imposibles que fueran haciendo que se consiguiese el que puede ser uno de los puntos más importantes de la temporada.

En los últimos compases del duelo, el Granada mandaba un balón al larguero que puso el corazón en un puño a todos los presentes hoy en la Ciudad Deportiva, pero recuerden, a veces, el fútbol es sabio juez. Parecía desde ese momento que la colegiada nunca vería a bien llegar al final del choque ya que pasaban 4 del tiempo reglamentario, pero el encuentro continuaba y Elena Fuentes, que acababa de ingresar en el terreno de juego en sustitución de la capitana, María Avilés, se viera obligada a cometer una falta para cortar la última llegada de las visitantes, falta que le costaría la amarilla. Amarilla, sí, pero necesaria ya que el saque de falta se estrellaría directamente en la barrera y con él llegaba por fin el ansiado pitido final.

Destacadísima e importantísima labor defensiva , entrega y esfuerzo hasta la extenuación de un equipo que plantó cara al temido conjunto nazarí que en 6 jornadas solo ha recibido un tanto en contra y que nunca se había marchado de un encuentro sin anotar un gol, por lo que este es más que un empate para nuestras chicas, es un golpe sobre la mesa, una inyección de adrenalina y un subidón de moral para poder disputar el próximo domingo una nueva final, esta vez a domicilio y de nuevo frente a las líderes, el Santa Teresa.