Javier Collado

Dobuss

El voluntariado de Cruz Roja comenzará la próxima semana a repartir entre las personas sin hogar de la ciudad distinta ropa de abrigo que les permita protegerse del frío. Así, además de la habitual entrega de material de higiene y de comida y bebida reparadora (en esta época, leche y caldo caliente), el personal de la Unidad de Emergencia Social (UES) de la institución humanitaria ofrecerá a la población ‘sin techo’ sacos de dormir y prendas tales como gorros de lana, calcetines de invierno, cuellos polares, guantes y chubasqueros.

“Como cada año por estas fechas, tratamos de ofrecer un apoyo especial a este colectivo. Porque, si bien todo el año resulta muy duro no tener un techo bajo el que cobijarse, en los meses de frío vivir a la intemperie es especialmente difícil”, recuerda Beatriz Arce, responsable técnica de la UES. Dicho  dispositivo, conformado íntegramente por voluntariado, recorre tres noches a la semana las calles de la capital para ofrecer a la población ‘sin  techo’ comida y bebida reparadora y apoyo humano.

En estos últimos días, el voluntariado de Cruz Roja ha atendido en cada una de sus salidas a unas 50 personas que viven en la calle. El perfil habitual, a juzgar por las atenciones que realiza el personal de la institución humanitaria, es el de un hombre de entre 35 y 49 años (40% del total) de nacionalidad española (6 de cada 10 asistencias) al que la crisis, la falta de una red de apoyo y otras circunstancias han conducido a esta situación de extrema vulnerabilidad. Y en un buen número de casos, tienen problemas de salud mental añadidos.

La UES -–que cuenta con financiación de la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía- busca servir de enlace para intentar, en la medida de lo posible, integrar al colectivo de personas sin hogar en la red de asistencia normalizada, con objeto de promover de este modo su inclusión en la sociedad.

A día de hoy, son alrededor de 60 las personas que participan como voluntarias en este proyecto, que se realiza en coordinación con el resto de entidades que conforman la Red CO-HABITA de atención a personas sin hogar, de la que también forman parte Adeat, Fundación Prolibertas, Cáritas y el propio Ayuntamiento de Córdoba.

La labor de Cruz Roja con la población ‘sin techo’ se completa con los talleres que organiza para promover su integración social, sobre temáticas tales como la imagen y los hábitos de higiene, la prevención del VIH/Sida o la pintura. Este mismo mes la institución humanitaria ha puesto en marcha un taller de fotografía para personas sin hogar, de forma que estas, además de adquirir unas nociones básicas sobre dicha disciplina, tengan la posibilidad de ofrecer su particular mirada sobre la ciudad.

Una selección de esas instantáneas, junto a otras tomadas por un fotógrafo profesional, conformarán una exposición que se presentará a finales de noviembre, dentro de las actividades de conmemoración previstas por la Red CO-HABITA para el Día de las Personas Sin Hogar.

“La intención es hacerlas partícipes de esas actividades. Que no sean solo sujetos de debate, sino que también tomen la palabra y ofrezcan, a través de la fotografía, su punto de vista sobre la realidad de todas esas personas que viven a la intemperie”, explica Arce.