Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

Elena Páez. Cruz Roja ha organizado en Córdoba un taller de fotografía para personas sin hogar, de forma que estas, además de adquirir unas nociones básicas sobre dicha disciplina, tengan la posibilidad de ofrecer su particular mirada sobre la ciudad.

Así pues, con cámaras cedidas por la institución humanitaria, y tras recibir unas indicaciones sobre su uso, un grupo de personas sin techo usará durante los próximos días la fotografía como herramienta para dar su visión de Córdoba.

“Desde los rincones en los que han tenido que refugiarse del frío a aquellos otros donde se han protegido del calor, pasando por los lugares en los que encuentran algo de apoyo ciudadano u otros que les recuerdan a etapas pasadas de sus vidas, muchos y muy variados pueden ser los emplazamientos en los que estas personas pongan el foco”, explica Beatriz Arce, responsable del proyecto de Atención a Personas sin Hogar de Cruz Roja.

Una selección de esas instantáneas, junto a otras tomadas por un fotógrafo profesional, conformarán una exposición que se presentará a finales de noviembre, dentro de las actividades de conmemoración previstas por la Red CO-HABITA -de la que también forman parte Adeat, Fundación Prolibertas, Cáritas y el propio Ayuntamiento de Córdoba- para el Día de las Personas Sin Hogar.

“La intención es hacerlas partícipes de esas actividades. Que no sean solo sujetos de debate, sino que también tomen la palabra y, ofrezcan a través de la fotografía, su punto de vista sobre la realidad de todas esas personas que viven a la intemperie”, añade Arce.

Una situación que afecta, por ejemplo, a las más de medio millar de personas sin hogar que, entre enero y agosto, habían sido atendidas en Córdoba por la Unidad de Emergencia Social (UES) de Cruz Roja, un dispositivo conformado íntegramente por voluntariado que recorre tres noches a la semana las calles de la capital para ofrecer a la población ‘sin  techo’ comida y bebida reparadora y apoyo humano, entre otras cosas.

El perfil habitual, a juzgar por las atenciones que realiza el personal de la institución humanitaria, es el de un hombre de entre 35 y 49 años (40% del total) de nacionalidad española (6 de cada 10 asistencias) al que la crisis, la falta de una red de apoyo y otras circunstancias han conducido a esta situación de extrema vulnerabilidad. Y en un buen número de casos, tienen problemas de salud mental añadidos.

La UES -–que cuenta con financiación de la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía- busca servir de enlace para intentar, en la medida de lo posible, integrar al colectivo de personas sin hogar en la red de asistencia normalizada, con objeto de promover de este modo su inclusión en la sociedad.

Con tal fin la institución humanitaria ha llevado a cabo una serie de talleres a lo largo de estos meses, sobre temáticas tales como la imagen y los hábitos de higiene, la prevención del VIH/Sida o de pintura. E igualmente organizó alguna actividad de ocio, como una salida a la playa el pasado mes de julio.

Además de en la capital, Cruz Roja tiene en funcionamiento recursos parea atender a población sin techo en municipios de la provincia como Lucena o Priego de Córdoba.