Javier Collado

Dobuss

CBN. La Virgen de la Merced desarrolló una brillante y solemne Procesión Extraordinaria en la tarde-noche de ayer sábado que tuvo como momentos álgidos su transitar por los frondosos Jardines de la Plaza de Colón ante cientos de fieles y cofrades, el paso por las callejas del Barrio de Santa Marina y la entrada en su templo hasta su nueva salida el próximo Lunes Santo.

El 800 aniversario de la conmemoración de la Fundación de la Orden de la Merced se merecía un evento del alcance del desarrollado ayer sábado, y no dejó indiferente a nadie.

Había ganas de sentir cofrade y la excelente temperatura de la tarde ayer, conjuntamente con la pasión puesta por los hermanos de la Iglesia del Zumbacón pusieron el resto.

Dos mil varas de nardos vestían floralmente el paso de la Virgen, fruto de la campaña «un nardo, un euro», que afanosamente remataron los hermanos mercedarios.

El cortejo estuvo magistralmente acompañado por delante por la banda de cornetas y tambores de la Coronación de Espinas, y la banda de música Tubamirum de Cañete de las Torres cerrando el paso de la Dolorosa, dejando momentos sublimes.