Javier Collado

Dobuss

Redacción. Pídeme la Luna es una asociación sin ánimo de lucro formada por personal sanitario así como numerosos padres y madres de niños de la Unidad de Onco-Hematología del Hospital Infantil de Jaén (España) y gran número de voluntarios que tratan de ayudar desinteresadamente a todos aquellos que lo precisan.

Su objetivo es hacer que se cumplan los sueños e ilusiones de los niños por difíciles que sean y devolver a sus caras una sonrisa tras sus largos periodos de hospitalización.

La iniciativa de la Asociación Pídeme la Luna surgió de la mano de Marisol Escribano que, en su larga trayectoria como enfermera en la Unidad de Onco-Hematología Pediátrica del Hospital Infantil de Jaén.

En esta ocasión se sienten plenos de satisfacción por la labor realizada para Ismael, que ha pasado por una larga hospitalización por cáncer y que tras regresar a su casa tenía un especial deseo. .. Y ahí estuvo Pídeme la Luna para que su deseo se viera cumplido:

«(…) Por sus circunstancias, Ismael pasa demasiadas horas en la cama, no puede salir tampoco todos los días a la calle, porque vive en un tercer piso sin ascensor… Entonces Ismael hizo una petición con muchísimo cariño y con muchísima esperanza a ésta Fábrica de Sueños que es Pídeme la Luna.

El quería un sillón para poder pasar más tiempo sentado en casa con toda la familia, y hablar, contar cosas, ver la tele etc. porque estar tanto tiempo en la cama es muy aburrido, pero ese sillón no podía ser cualquier sillón, sino un sillón cómodo, levanta personas, automático etc. que se adaptara a sus necesidades, por eso, una vez más allí estaba Pídeme la Luna junto a Ismael para hacerlo muy feliz (

Allí estaba también nuestro payaso Bartolo y los demás voluntarios, subiendo tres pisos de escaleras con la mayor ilusión y con el sillón a cuestas que tanta alegría traería a Ismael, un bonito sillón color mostaza que cuando Ismael lo vio, no salía de su asombro al ver la sorpresa que Pídeme la Luna le había preparado: el sillón más bonito y cómodo, un sillón que según su madre parecía de oro!!.

Ismael protagonizó una escena muy divertida cogiendo el mando automático que reclinaba, subía y bajaba el sillón con su reposa pies como si de un juego se tratara, pero sobre todo, Ismael derrochó una vez más alegría y felicidad gracias a nuestra Fábrica de Sueños Pídeme la Luna.

Querido Ismael, deseamos que lo disfrutes mucho, ahora tienes otro lugar donde soñar. (…)

Este es el desenlace de esta solidaria historia gracias a la encomiable labor que realizan en la Asociación Pídeme la Luna. Las próximas semanas para Ismael serán mucho mejores.