Javier Collado

Dobuss

El jurado ha declarado, por unanimidad, culpable de asesinato a Marcos Javier Mirás por la muerte de su hijo de 11 años el 7 de mayo de 2017, el Día de la Madre y durante el fin de semana que le correspondía estar con el menor por el régimen de visitas establecido tras su divorcio, en 2009.

En su veredicto, el jurado lo ha considerado culpable de un delito de asesinato, con la agravante de que la víctima era menor de edad, y de otro delito de lesiones psíquicas, en este caso a la madre.

Frente al argumento de la defensa de que era «un enfermo mental» por el trastorno adaptativo y de personalidad que presenta, en su veredicto, el jurado descarta que sus facultades mentales estuviesen afectadas el día de los hechos. Rechaza también la atenuante de «disminución del daño», que pedía la defensa, por haber llevado a la Policía al lugar donde estaba el cuerpo.

En el juicio, que se prolongó durante siete jornadas en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de A Coruña, Fiscalía, acusación particular y popular -ejercida por la Asociación Clara Campoamor– y Xunta, solicitaron la prisión permanente revisable para el procesado. La defensa pedía que se le aplicase una eximente completa y su internamiento en un centro psiquiátrico de considerarle autor de los hechos.

En el juicio en el que los peritos calificaron a la madre del menor como una mujer «maltratada». Por ello, las partes reclamaban para el acusado una condena también por delito de lesiones psíquicas, además del pago de una indemnización de 167.500 euros a su exmujer.

Por el contrario, la defensa solicitó la libre absolución y, subsidiariamente, que se aplicase una eximente completa o incompleta, alegando que tenía sus facultades «anuladas» o, al menos, «limitadas».